2.6.14

¿Cómo percibimos la aleatoriedad de los acontecimientos?




“Una joven paciente soñó, en un momento decisivo de su tratamiento, que le regalaban un escarabajo de oro. Mientras ella me contaba el sueño yo estaba sentado de espaldas a la ventana cerrada. De repente, oí detrás de mí un ruido como si algo golpeara suavemente la ventana. Me di media vuelta y vi fuera un insecto volador que chocaba contra la ventana. Abrí la ventana y lo atrapé al vuelo. Era la analogía más próxima a un escarabajo de oro que pudiera darse en nuestras latitudes, a saber la Cetonia aurata, que al parecer, en contra de sus costumbres habituales, se vio en la necesidad de entrar en una habitación oscura precisamente en ese momento.” Agrega el narrador que el escarabajo es un símbolo egipcio del renacimiento y que el vínculo entre el insecto y el relato de la paciente señalaba el significado trascendental que tenía el sueño de la paciente.
Para el psicoanalista suizo Carl Jung éste suceso constituye una manifestación del   “principio de sincronicidad”: simultaneidad de dos sucesos vinculados de manera psíquica, manifestación del “inconsciente colectivo”. (Jung,C.G. 1952). Sin embargo, aplicando la navaja de Occam, todo puede explicarse de una manera mucho mas sencilla: la casualidad.
La “apofenia” es percibir conexiones de sentido en sucesos que no están relacionados entre sí (Carrol,R.T. 2003) y constituye un extremo de la habitual tendencia del ser humano a dar sentido al sinsentido.
En su libro  “Romper el hechizo”, el filósofo Daniel Dennett ilustra el valor adaptativo que posee ésta disposición: “Imagine que está viajando con cautela a través de una zona boscosa, consciente de que recientemente otros viajeros han sido allí asaltados . De pronto ve una silueta oscura detrás de unos arbustos ¿Qué debería hacer ? Si usted cree que se trata de un ladrón y en realidad resulta ser una sombra , bueno, es mejor prevenir que curar. Pero si asume que lo que ve es una sombra y resulta ser un ladrón, entonces, usted pierde”. Dennett asegura que esta categoría mental es tan útil para los diversos aspectos de la vida que evoluciona una y otra vez en muchas especies diferentes.

La percepción subjetiva de la aleatoriedad  fue investigada por los psicólogos Falk y Konold (1997) en un experimento en que se les pidió a los sujetos que anotaran la secuencia de resultados que esperarían obtener al repetir una determinada cantidad 
de veces lanzar una moneda . Por otra parte, ofrecían  a los sujetos una serie de secuencias de resultados y pedían su opinión acerca de cuáles de ellas se habían generado aleatoriamente. Los investigadores encontraron en los sujetos experimentales sesgos sistemáticos tales como los que ocurren con los apostadores, en que éstos esperan que cambie el tipo de suceso: que cambie “la racha”. Los resultados de éste experimento  sugieren que - ante la imposibilidad de predecir los eventos- las concepciones erróneas subyacentes acerca de la aleatoriedad persisten en el tiempo, fortaleciéndose.  


Carrol,R.T. (2003) The Skeptic's Dictionary. John Wiley & Sons.
Dennett, Daniel. 2006. Breaking the Spell: Religion as a Natural Phenomenon. New York: Penguin Group.
Falk, R. y Konold, C. (1997). Making sense of randomness: Implicit encoding as a basis for judgment. Psychological Review, 104, 310-318.
Jung, Carl,G. (1952). Sincronicidad como principio de conexiones acausales en Obra completa de Carl Gustav Jung. Volumen 8, Madrid, E. Trotta

2 comentarios:

Claudio J. CHIABAI dijo...

Lo que siempre me llamo la atención de la sincronicidad de Jung que solo tiene un único ejemplo de ella. Este ejemplo se repite y se repite una y otra vez, y no parece haber otro ejemplo.

Ah! Bienvenido de vuelta a la blogesfera!

Carolus dijo...

Gracias, Claudio! :-)