7.12.08

Sobre el 1º Congreso Nacional de Ateísmo en Argentina


Hoy es el día de cierre del 1º Congreso Nacional de Ateísmo que se está celebrando en Mar del Plata, Argentina. Darío Palavecino, relató sus impresiones sobre el mismo para el diario "La Nación".

Aunque no estuve presente, quisiera expresar unas pocas opiniones personales sobre el acontecimiento.

El enfoque del Congreso me parece muy acertado (yo temía- antes de interiorizarme desde su página web- que existiera cierto desviacionismo "emocional" como he visto por internet en otros eventos similares . Por fin, ha sucedido lo contrario) .

Los objetivos , creo, han sido muy realistas: destaco por ello el lema “Construyendo una ciudadanía tolerante y racional” . Es que los "ateos dogmáticos" (tan criticables desde el ejercicio del pensamiento crítico) no me parece que suscriban esa idea sino que tienen un rechazo más visceral que razonado hacia las religiones. Aquí no se habla de "el fin de las religiones" o cosas por el estilo. Es por ésta razón que- hasta ahora- el "ateísmo militante" no me había seducido pese a que me declaro ateo convencido.

Me interesa más un análisis de la situación y posterior debate (por qué no: persuasivo) pero tolerante, que una defensa pasional de la idea de que "Dios exista o no".

Considero esencial propugnar el laicismo en nuestra sociedad y el respeto para la práctica de culto privada y del sentimiento religioso personal . Ello no significa dar crédito de los "contenidos" religiosos ni avalar rituales a los que no encuentro más sentido que la perpetuación de un mito a través del condicionamiento de hábitos. Cualquiera tiene derecho a tener "Fe"., pero un derecho no significa una "obligación". Mucho menos acepto la idea de que "tener Fe sea algo deseable". Más bien lo considero algo indeseable y así lo expreso (no estoy en desacuerdo con la metáfora de Dawkins del "virus de la Fe")

Desde un punto de vista ateo se debe rechazar tanto la discriminación al creyente como la "evangelización " de determinados creyentes a través de imposiciones tales como el bautismo neonatal compulsivo (la decisión de bautismo racionalmente decidida es respetable, aunque claro, no la comparto), la imposición de imágenes religiosas en administraciónes públicas y otras formas de adoctinamiento deslizadas a la sociedad como "naturales", son en mi opinión, de interés parlamentario.

Me parece fundamental que , en los casos de debate con creyentes, no lo haga cualquiera , sino personas preparadas para tales efectos, no sólo desde un punto de vista intelectual sino ético.

Saludetes
Carolus

5 comentarios:

Marcelo Huerta dijo...

Hay que tener una disposición especial para debatir (una capacidad para la tolerancia y el respeto en toda circunstancia, que no todos tienen y de la que algunos lisa y llanamente carecemos).

Pero por otro lado, cabe preguntarse lo mismo que se han preguntado otros ateos y escépticos: ¿sirven, realmente, los debates? ¿O estamos sometiendo al escrutinio de la opinión temas que deberían resolverse por el peso de la evidencia misma?

Difusión, educación, estudio comparado de las religiones, incluyendo la historia inexpurgada de sus atrocidades y un análisis objetivo de los presuntos beneficios, por supuesto. ¿Debate? Cada vez me convence menos.

Manolo_elmas dijo...

Estoy de acuerdo con Marcelo. ¿Debatir de qué? Basta con poner la Historia sobre la mesa, las evidencias (o la falta de ellas) y un par de curriculums de uno y otro lado, y el tema debería quedar zanjado. Luego, el que no quiera reconocer lo evidente, ya sabemos a qué bando pertenece, y si es por encabezamiento puro y duro, o sea, por fe ciega, el bando es el de los estúpidos.

El Editor dijo...

Estimados
Yo pude asistir al congreso y participar en la organización la que, en realidad, fue llevada adelante por Fernando Lozada de modo impecable.
Los debates del congreso no se basaron en debatir la existencia de dios, sino en difundir diversos temas que nos convocan (ver el temario). Pero la relevancia del encuentro se apoyó en dos vertientes: 1- la gran convocatoria que generó por primera vez en Argentina un encuentro de ateos, lo cual desembocó en continuar trabajando en una agenda futura.
2- El gran tema fue esa agenda basada principalmente en analizar acciones que defiendan los derechos y den visibilidad a los ateos. En este sentido se resaltó la necesidad de trabajar por reforzar la laicicidad y secularización del Estado.
La presencia de un funcionario del Instituto Nacional Contra la Discriminación la Xenofobia y el Racismo fue muy importante, al punto que dijo que ese instituto considera discriminatorio el artículo 2 de la Constitución (dice que el estado "sostiene" a la religión católica).
En síntesis eso fue lo resaltante, no se trató de debatir la existencia de seres sobrenaturales ni de mirarnos el ombligo (aunque había señoritas con ombligos dignos de admiración) sino de encontrarnos y organizarnos más entre diversas entidaddes con una agenda conjunta de trabajo.

CARLOS Q.

Carolus dijo...

Hola Marcelo, Manolo y Carlos:

Cuando me refiero a "debates" estoy pensando en interlocutores creyentes con poder de decisión e influencia en ámbitos sociales.

No aludo a "discusiones" teológicas (aunque Jean Bricmont por ejemplo, lo haga muy bien) o a los debates televisivos que protagonizan Dawkins, Harris etc que tienen como objeto persuadir al público sino a debates de alcance parlamentario o en ámbitos de decisión sobre la vida de la comunidad.

Saludetes
Carolus

Chichipio dijo...

Soy miembro de ArgAtea y estuve en el Congreso.
Los temas que se trataron fueron seleccionados con mucho criterio, dejando de lado cuestiones filosóficas sin fin, y poniendo en el tapete temas diarios que nos afectan.

Andres