La clarividente Claire Reichart juzgada por el tribunal de jueces legos de Múnich por el delito de engaño, según el artículo 54 del Código Penal de la Policía de Baviera (1926), foto procedente del Archivo Kester
El siguiente artículo es una traducción al castellano del original que se encuentra en The Conversation The science of why so many people believe in psychic powers escrito por Neil Dagnall y Ken Drinkwater en 2019. También hay una traducción al castellano del mismo artículo en el blog Marcianitos verdes de Luis Ruiz Noguez, aquí .
La ciencia detrás de por qué tantas personas creen en los poderes psíquicos
por Neil Dagnall y Ken Drinkwater
La transmisión de pensamientos y la capacidad de predecir el futuro no son habilidades que comúnmente asociamos con los seres humanos. Sin embargo, las investigaciones demuestran que muchas personas creen genuinamente en la existencia de poderes psíquicos.
Podría pensarse que los numerosos casos de fraude psíquico comprobados a lo largo de los años habrían debilitado la credibilidad de estas afirmaciones. Existen casos históricos, como el de Lajos Pap, el médium espirititualista húngaro que fue descubierto fingiendo apariciones de animales durante sesiones espiritistas. Más recientemente, James Hydrick fue desenmascarado como un farsante. Hydrick confesó que sus supuestas manifestaciones paranormales eran en realidad trucos que aprendió en prisión.
Otro caso notable involucra al televangelista Peter Popoff. Su esposa utilizaba un transmisor inalámbrico para enviarle información sobre los asistentes a través de un auricular oculto. Popoff afirmaba recibir esta información por medios paranormales y se hizo famoso conduciendo un programa televisivo a nivel nacional, durante el cual realizaba curaciones aparentemente milagrosas en miembros de la audiencia.
A pesar de estos casos, muchas personas continúan creyendo firmemente en las capacidades psíquicas. Según una encuesta Gallup realizada en Estados Unidos, más de un cuarto de la población cree que los humanos poseen habilidades psíquicas como la telepatía y la clarividencia.
Los creyentes
Un estudio reciente ayuda a arrojar luz sobre por qué las personas continúan creyendo en estos poderes. La investigación evaluó a creyentes y escépticos con el mismo nivel educativo y rendimiento académico, encontrando que quienes creen en los poderes psíquicos tienden a pensar de manera menos analítica. Esto significa que interpretan el mundo desde una perspectiva personal y subjetiva, sin considerar la información de forma crítica.
Los creyentes frecuentemente consideran las afirmaciones psíquicas como evidencia confirmatoria, independientemente de su fundamento real. El caso de Chris Robinson, quien se autodenomina "detective de sueños", ejemplifica esto.
Robinson afirma haber predicho ataques terroristas, desastres y muertes de celebridades. Sus afirmaciones se basan en pruebas limitadas y cuestionables. Aunque las pruebas realizadas por Gary Schwartz en la Universidad de Arizona respaldaron la capacidad de Robinson, otros investigadores que utilizaron métodos similares no pudieron confirmar las conclusiones de Schwartz.
Afirmaciones imprecisas
Las afirmaciones psíquicas suelen ser generales y vagas, como predecir un accidente aéreo o la muerte de una celebridad. Esta vaguedad contribuye en gran medida a que muchas personas crean en la posibilidad de las capacidades psíquicas.
Este fenómeno se conoce como el efecto Barnum, un mecanismo psicológico mediante el cual las personas aceptan descripciones vagas de personalidad como si fueran exclusivamente aplicables a ellas.
Las investigaciones han demostrado, por ejemplo, que las personas otorgan altas calificaciones de precisión a descripciones de personalidad supuestamente diseñadas específicamente para ellas, cuando en realidad son lo suficientemente generales como para aplicarse a un amplio rango de personas. El nombre hace referencia a Phineas Taylor Barnum, el famoso empresario circense, quien tenía reputación de ser un maestro de la manipulación psicológica.
Imposible de validar
Muchas afirmaciones psíquicas también han resultado imposibles de verificar. Un ejemplo clásico es la afirmación de Uri Geller de que él "hizo mover" el balón durante un penal en la Eurocopa 96. El movimiento de la pelota ocurrió espontáneamente en un entorno no controlado, y Geller hizo la afirmación retrospectivamente.
Cuando las supuestas habilidades se someten a escrutinio científico, los investigadores las desacreditan. Este fue el caso de Derek Ogilvie en el documental de televisión de 2007 The Million Dollar Mind Reader. La investigación concluyó que Ogilvie creía genuinamente que tenía poderes, pero en realidad no era capaz de leer las mentes de los bebés.
Cuando algunos científicos han respaldado afirmaciones psíquicas, las críticas no se han hecho esperar. Esto ocurrió en la década de 1970 cuando los físicos Russell Targ y Harold Puthoff publicaron un artículo en la prestigiosa revista Nature que respaldaba la idea de que Uri Geller poseía habilidades psíquicas genuinas. Psicólogos como Ray Hyman lo refutaron, señalando importantes fallas metodológicas, incluyendo un agujero en la pared del laboratorio que permitía ver los dibujos que Geller reproducía "psíquicamente".
Evidencia mixta
Otro factor que facilita la creencia en las capacidades psíquicas es la existencia de investigación científica con resultados positivos. Esto refuerza la opinión de los creyentes de que las afirmaciones son genuinas y el fenómeno es real, pero ignora el hecho de que los estudios publicados frecuentemente son criticados y requieren replicación para obtener aceptación general.
Un ejemplo destacado es un artículo del psicólogo social Daryl Bem publicado en el Journal of Personality and Social Psychology. Se afirmó que la investigación mostraba evidencia de la existencia de precognición (conciencia cognitiva consciente) y premonición (aprehensión afectiva) de eventos futuros. Sin embargo, otros investigadores no lograron reproducir estos resultados.
Creer a pesar de todo
Así que parece que, a pesar de los casos de falsedad, falsificación y fraude, así como de la evidencia mixta, las personas continuarán creyendo en los fenómenos psíquicos. De hecho, las investigaciones muestran que uno de cada tres estadounidenses siente que ha experimentado un momento psíquico, y casi la mitad de las mujeres estadounidenses afirman haber sentido la presencia de un espíritu.
Parece que los creyentes seguirán creyendo, a pesar de que la ciencia indique lo contrario, ya sea por falta de habilidades analíticas, por experiencias que consideran genuinas, o simplemente porque hace que el mundo sea un poco más interesante.
