23.6.24

Análisis Crítico de las Coincidencias

 




Las coincidencias abundan en la vida cotidiana. A veces nos desconciertan y asombran, pudiendo ser perturbadoras y molestas. O bien pueden ser "felices coincidencias". Desde encuentros fortuitos hasta eventos aparentemente relacionados sin una conexión causal obvia, estas experiencias captan nuestra atención y nos llevan a reflexionar sobre la naturaleza del azar y la posibilidad de que existan fuerzas o patrones más profundos operando para provocarlas.


Antes de abordar algunos estudios y análisis más profundos, es necesario que definamos a las coincidencias.

Persi Diaconis y Frederick Mosteller 

entienden que una coincidencia es una concurrencia sorprendente de eventos, que son percibidos como relacionados de manera significativa, sin conexión causal aparente. Por ejemplo, si ocurren unos pocos casos de una enfermedad rara cercanos en tiempo y en espacio, entonces podría estar gestándose un desastre. Un ejemplo clásico sería encontrarte con un amigo en una ciudad extranjera sin haber planeado el encuentro con anterioridad Estas situaciones nos sorprenden y a menudo nos llevan a buscar explicaciones más allá de lo que podemos ver superficialmente.

Esta definición del término busca capturar el significado del lenguaje común de coincidencia, en el que entra en juego la psicología del observador

Estudios observacionales y la ley de la serialidad

Uno de los primeros intentos formales de estudiar las coincidencias fue realizado por el biólogo Paul Kammerer a principios del siglo XX. Kammerer recopiló una gran cantidad de observaciones en su libro Das Gesetz der Serie,

donde documentó una serie de eventos que parecían repetirse de manera no aleatoria. Por ejemplo, relató casos donde personas específicas se encontraban repetidamente en situaciones similares o con elementos comunes, como números de asientos en eventos o coincidencias en la vida diaria que sugerían algún tipo de patrón subyacente. Postuló que todos los acontecimientos están conectados por ondas de serialidad. Las fuerzas desconocidas provocarían lo que se percibe como sólo picos, o agrupaciones y coincidencias.

El trabajo de Kammerer, aunque a menudo criticado por la falta de metodología científica rigurosa y teorización especulativa , estableció una base para la exploración sistemática de las coincidencias. Sus observaciones se clasificaron en diferentes tipos de series, buscando identificar patrones o leyes que pudieran explicar la aparente repetición de eventos.

Avances Modernos en la Psicología de las Coincidencias

En la era moderna, la psicología ha abordado las coincidencias desde varias perspectivas. Investigadores como Ruma Falk 

han estudiado cómo las personas perciben y reaccionan ante las coincidencias. La psicóloga encontró que la forma en que se presenta una historia puede influir significativamente en cómo se percibe su grado de sorpresa. Además, investigaciones han demostrado que tendemos a encontrar nuestras propias experiencias más sorprendentes que las de los demás, lo que sugiere una dimensión subjetiva en la percepción de las coincidencias.

Otros estudios, como los realizados por Hintzman, Asher y Stern, han explorado cómo la memoria selectiva y los atajos cognitivos pueden llevarnos a sobreestimar la frecuencia de las coincidencias. Esto implica que nuestra percepción de la frecuencia de las coincidencias puede estar sesgada por la forma en que recordamos y procesamos la información, dando lugar a interpretaciones erróneas de la probabilidad de tales eventos.

Experimentos



sobre percepción extrasensorial (ESP) utilizó un diseño experimental riguroso para investigar si había alguna evidencia de comunicación telepática entre individuos. Aunque los resultados no proporcionaron evidencia sólida para ESP o a alguna fuerza sincrónica oculta ilustraron cómo las coincidencias aparentes pueden surgir debido a factores como la memoria selectiva y las expectativas previas.

Otros enfoques experimentales han utilizado técnicas estadísticas avanzadas, como las desarrolladas por R. A. Fisher, (1924, 1928, 1929) para analizar las coincidencias en contextos específicos, como en pruebas de ESP con cartas o la coincidencia de palabras en textos literarios. Estos estudios no solo exploran la probabilidad de tales eventos, sino que también cuestionan nuestras percepciones y expectativas en relación con ellos.

La ley de los números verdaderamente grandes

De manera sucinta, la ley de los números verdaderamente grandes de Persi Diaconis y Federick Mosteller establece que en una muestra lo suficientemente grande, cualquier cosa extravagante es probable que ocurra. Los eventos verdaderamente raros, por ejemplo sucesos que ocurren solo una vez en un millón , seguramente serán abundantes en una población de 250 millones de personas. Si una coincidencia ocurre a una persona entre un millón cada día, afirman los autores, entonces esperamos 250 ocurrencias al día y cerca de 100000 de tales ocurrencias al año. Pasando de un año a una vida y de la población de los Estados Unidos a la del mundo, aseguran que podemos estar absolutamente seguros de que veremos eventos increíblemente notables. Cuando ocurren tales hechos, a menudo se notan y se registran. Si nos suceden a nosotros o a alguien que conocemos, es difícil escapar de esa sensación escalofriante.

La razón de las coincidencias

Diaconis y Mosteller nos muestran que en realidad "estamos nadando en un océano de coincidencias". La naturaleza y nosotros mismos las estamos creando, a veces de manera causal, pero siempre en la mente de los observadores. Sin embargo, la escasez de datos y la poca experiencia que tenemos para estudiarlas nos llevan a causar asombro que nos produzcan asombro.


11.6.24

Sesgos cognitivos basados en estadísticas y probabilidades

 

 

 



La capacidad numérica varía ampliamente entre las personas , pero a pesar de esa variabilidad se ha podido establecer en diversos estudios de cognición numérica que la mayoría de los individuos tienden a compensar la falta de habilidad numérica con distorsiones sistemáticas
Por ejemplo en la estimación de cantidades, a menudo las subestimamos o sobreestimamos , especialmente cuando se trata de números grandes o abstractos.

En los cálculos de probabilidad y riesgo, tendemos a sobreestimar la probabilidad de eventos raros y dramáticos, y a subestimar la probabilidad de eventos más comunes pero menos visibles.
A menudo malinterpretamos los porcentajes y no comprendemos completamente su significado en su contexto.
Además nos resulta difícil identificar las causas y efectos reales de los eventos (razonamiento causal) , y podemos ser influenciados por correlaciones espurias.

Estos errores sistemáticos en el razonamiento, conocidos como sesgos cognitivos estadísticos, surgen cuando hacemos juicios intuitivos en lugar de análisis objetivos basados en hechos y cifras, lo que es muy común en nuestra vida cotidiana. Tales sesgos pueden llevarnos a conclusiones erróneas y malas decisiones si es que no somos conscientes de ellos .

Sesgos cognitivos basados en estadísticas y probabilidades

El Profesor Steven Novella en  Your Deceptive Mind: A Scientific Guide to Critical Thinking Skills nos muestra algunos de los sesgos cognitivos más comunes relacionados con las estadísticas y las probabilidades, y cómo estos pueden afectar nuestra vida diaria.

 1. La heurística de disponibilidad

Solemos aferrarnos a ejemplos que están disponibles para nosotros y de los que somos conscientes. Tenemos una tendencia natural a sobreestimar la probabilidad de eventos que hemos visto o que son fácilmente recordables. Por ejemplo, si vemos en un noticiero un video dramático de un ataque de tiburón , es más probable que creamos que los ataques de tiburón son comunes y peligrosos, aunque de hecho sean bastante raros.

2. Preocuparse por riesgos insignificantes

A menudo nos preocupamos por riesgos insignificantes que son más dramáticos o que están relacionados con algún miedo arraigado en nosotros (por ejemplo, caída de aviones) , mientras que ignoramos riesgos mucho más probables y reales que son menos llamativos para captar nuestra atención o que aparecen mucho menos en los medios (por ejemplo, accidentes domésticos) . Esto se debe a que nuestro cerebro está cableado para prestar atención a las amenazas potenciales, y los eventos dramáticos y aterradores activan nuestro sistema de alerta con mayor facilidad.

3. La falacia del jugador: jugando con dinero "prestado"

En los casinos, un error común es caer en la falacia del jugador. Creemos que, como hemos ganado, las probabilidades a nuestro favor aumentan y podemos apostar más sin riesgo, por lo tanto tendemos a apostar más a medida que vamos ganando.Esto se debe a que tenemos la sensación de que no estamos jugando con nuestro propio dinero, sino con el dinero que ganamos en el casino. Sin embargo, las probabilidades en cada tirada de dados o giro de la ruleta son independientes del resultado anterior. La falsa sensación de que estamos apostando con ganancias y no con nuestro propio dinero, nos lleva a tomar decisiones más arriesgadas y a apostar más en cada juego.

Vinculado con el efecto anterior está el hecho de que después de haber perdido, tendemos a aumentar nuestras apuestas para recuperar nuestras pérdidas. Este comportamiento, conocido como efecto del equilibrio, 

se basa en la aversión a la pérdida, que nos hace sentir más el haber perdido, que la alegría de ganar.





Al apostar durante un período de tiempo, a veces se gana y otras se pierde, lo cual ocurre al azar . Ganar y perder esencialmente ocurrirán en un patrón aleatorio. Cuando un jugador está ganando,puede seguir jugando hasta que comience a perder. Sin embargo, cuando un jugador está perdiendo, sino se retira , en algún momento se quedará sin dinero.

Los jugadores tienen un límite de dinero finito, mientras que el casino tiene recursos ilimitados. Esto significa que, incluso si las probabilidades fueran completamente justas, la casa siempre ganaría a largo plazo 

porque los jugadores eventualmente se quedan sin dinero.

Incluso si no hubiera ninguna ventaja estadística para la banca, los casinos aún ganarían mucho dinero porque existe lo que los estadísticos llaman un "muro de absorción"

4 . La falacia de la tasa base

Al evaluar la probabilidad de un evento, a menudo ignoramos la prevalencia general 

de ese evento, lo que nos lleva a sobrestimar la precisión de las pruebas, especialmente cuando la enfermedad que se busca es rara.

Imagina que Juan se realiza una prueba de alergia a los gatos. La prueba tiene una tasa de falsos positivos del 1%, lo que significa que de cada 100 personas que no son alérgicas a los gatos, 1 dará un resultado falso positivo . La prueba también tiene una tasa de falsos negativos del 1%, lo que significa que de cada 100 personas que sí son alérgicas a los gatos, 1 dará un resultado negativo falso.

Si a A Juan le sale un resultado positivo en la prueba, intuitivamente, se podría pensar que tiene un 99% de probabilidades de ser alérgico a los gatos, ya que la prueba tiene una precisión del 99%.

Sin embargo, este razonamiento ignora la tasa base de alergias a los gatos. Si solo el 1% de las personas son alérgicas a los gatos, entonces:

  • De cada 100 personas que se hacen la prueba:
    • 1 será alérgica a los gatos y dará positivo verdadero.
    • 99 no serán alérgicas a los gatos, pero 1 dará un falso positivo.
  • Habrá 10 resultados positivos falsos por cada resultado positivo verdadero.



Por lo tanto, la probabilidad real de que Juan sea alérgico a los gatos, a pesar de su resultado positivo en la prueba, es solo de alrededor del 9.09%.

La falacia de la tasa base ocurre cuando nos enfocamos en la precisión de la prueba (99%) y olvidamos la prevalencia general de la condición o afección (en éste caso la alergia) (1%). Al considerar la tasa base, podemos tomar decisiones más informadas sobre nuestra salud y evitar caer en esta falacia común.La tasa base no es una regla absoluta, pero sí es un factor crucial que debemos considerar al interpretar los resultados de cualquier prueba.

Esto tiene grandes implicaciones para los programas de detección. En la población general, la tasa de falsos positivos puede superar ampliamente la tasa de verdaderos positivos, dependiendo de la tasa base de la enfermedad que corresponda. Esto puede llevar a pruebas de seguimiento que pueden ser más invasivas y más arriesgadas que la prueba de detección que se está recomendando. 

Puede causar más daño con pruebas y tratamientos innecesarios que el beneficio de una detección temprana.

Esto puede parecer contraintuitivo: ¿Cómo podría un programa de detección temprana de enfermedades realmente perjudicar a las personas? Cuando la tasa base es lo suficientemente baja, la tasa de falsos positivos puede superar ampliamente la tasa de verdaderos positivos, lo que conlleva consecuencias no deseadas de complicaciones y efectos secundarios debido a pruebas y tratamientos adicionales que resultan de esos falsos positivos. Al diseñar un programa de detección, siempre es necesario considerar la tasa base.

La falacia de la tasa base ocurre cuando nos enfocamos en la especificidad de una prueba o evento (por dar otro ejemplo, un resultado positivo en una prueba de embarazo) y olvidamos la prevalencia general

 

18.5.24

Entendiendo la glosolalia de Hélène Smith, la famosa médium espiritista (una interpretación lingüística psicoanalítica)

 

 

Entendiendo la glosolalia de Hélène Smith, la famosa médium espiritista (una interpretación lingüística psicoanalítica)

por Huub Engels

 Investigador invitado en el Max Planck Institute for Psycholinguistics, Nijmegen, The Netherlands 

 

Texto traducido de https://web.archive.org/web/20110606044931/http://www.unicaen.fr/services/puc/ecrire/ouvrages/psychiatries_histoire/11psychiatries_histoire.pdf

El texto original está en Psychiatries dans l’histoire, J. Arveiller (dir.), Caen, PUC, 2008, p. 141-148


En 1900, Theodore Flournoy, un psicólogo suizo, publicó un notable libro sobre las visiones y la producción lingüística de la médium a la que llamó Hélène Smith. El título del libro es Des Indes à la Planète Mars: étude sur un cas de somnambulisme avec glossolalie. Carl Gustav Jung apreciaba este libro, y el padre del surrealismo, André Breton, en su novela Nadja, equiparó a Nadja con Hélène Smith. En un estudio de casos sobre la psicopatología del lenguaje, Bobon (1952) discute ampliamente la producción lingüística de Hélène Smith. Des Indes à la Planète Mars ha sido traducido a varios idiomas y ha recobrado interés en las últimas décadas del siglo pasado.

Además de las alucinaciones visuales de la India, la médium tuvo visiones del planeta Marte e incluso alucinaciones auditivas: escuchaba mensajes en lo que ella creía que era el idioma marciano. Este idioma, una supuesta glosolalia, será el tema de este artículo.

 Primero señalaré aspectos relevantes de la biografía de la médium. Luego, haré una breve reseña de las opiniones de los lingüistas sobre la glosolalia. Después procederé a una decodificación paso a paso del idioma marciano. El código resultante nos permitirá comprender los nombres de los espíritus y proporcionará una pista sobre un posible trauma, que subyace a las fantasías marcianas de la mujer.

 

Hélène Smith

Flournoy le dio a la médium el maravilloso seudónimo de Hélène Smith. El verdadero nombre de la muchacha es Catherine-Élise Müller. Nació en 1861 en Martigny (Suiza) y murió en 1929 en Ginebra. Cuando tenía siete años, su hermana menor, Marie, murió repentinamente. En 1892, asistió a sesiones espiritistas en Ginebra y se convirtió en médium. Su primer guía espiritual fue Victor Hugo, quien pronto fue reemplazado por un espíritu llamado Leopold. El 25 de noviembre de 1894, tuvo su primera visión del planeta Marte; el 2 de febrero de 1896, comenzó a hablar en marciano, y el 2 de noviembre del mismo año, un espíritu llamado Esenale tradujo el marciano al francés cuando Flournoy lo solicitó. Los asistentes intentaron registrar lo más exactamente posible las expresiones de la médium durante la sesión. Una de las frases en marciano dice: dodé né ci haudan ti mess métiche Astané, que según Esenale significa: ceci est la maison du grand homme Astané (esta es la casa del gran hombre Astané).

 

Investigación sobre la glosolalia

Al comparar los textos marcianos con las traducciones al francés, Flournoy descubrió rápidamente que el marciano tenía una estructura francesa: solo las palabras eran nuevas y aparentemente incomprensibles.

Victor Henry, profesor en la Sorbona, trató de explicar la formación de términos  en base a varios idiomas, como francés, alemán, inglés, húngaro e incluso sánscrito. En 1901, publicó un libro sobre el idioma marciano. El estudio de Henry fue severamente criticado por Ferdinand de Saussure, fundador de la lingüística moderna y residente en Ginebra, quien asistió a algunas de las sesiones de la médium.

De Saussure consideraba que las palabras marcianas eran una transformación completamente arbitraria de palabras francesas.

Recientemente, Yaguello (1984) estudió los sonidos del idioma y comparó el marciano con el lenguaje infantil y la criptomnesia de los alienados. Ella asumió que un Ego no lingüístico producía el idioma. Como veremos, esta última suposición puede ser cuestionada.

Cifali (1988), trabajando desde una perspectiva psicoanalítica, destacó los aspectos relacionales en la creación del marciano.

 

Las dos preguntas de Flournoy

Examinemos más de cerca el idioma marciano, especialmente sus inicios. Flournoy, sin entender una palabra del discurso de la médium el 2 de febrero de 1896, le preguntó su nombre. La respuesta a esta pregunta, una respuesta nunca antes estudiada, nos da una pista sobre el idioma. La respuesta fue basimini météche.

¿Por qué esta expresión nunca fue estudiada? Victor Henry consideró las primeras expresiones marcianas como una especie de proto-marciano, sin merecer atención, y limitó su investigación a los textos marcianos traducidos por el espíritu Esenale. Esenale aún no estaba en función cuando la médium pronunció basimini météche. 

Esta respuesta a la pregunta de Flournoy sobre su nombre podría significar cualquier cosa, incluso "No te lo diré" o "Es un secreto". Nada indica que sea un nombre; incluso el hecho de que se produzcan dos palabras no significa que indiquen el nombre y apellido de la encarnación marciana de nuestra médium.

 

Entonces, ¿por qué empezar con basimini?

La razón es que parece no haber nada extraño en basimini, ya que se parece mucho a una palabra en la lengua materna de la médium, el francés, específicamente catimini, que significa "en secreto". La sílaba cat parece haber sido reemplazada por bas, lo cual es perfectamente comprensible si pensamos en el prefijo griego cata que significa en bas en francés. Así que cat parece estar siendo mantenido en secreto por la médium. Esta sílaba también es el comienzo del primer nombre de la médium, Catherine, un nombre griego que significa "la pura", por lo que catimini efectivamente parece aludir a un nombre propio.

Es Santa Catalina de Alejandría quien es referida como "la pura" y esto nos lleva a una especie de "Aha-Erlebnis". El día de fiesta de esta santa, el 25 de noviembre, es el día en que las visiones marcianas comenzaron en 1894. Además, Santa Catalina es la patrona de los molineros, y el apellido de la médium es Müller, una palabra alemana que significa "molinero". La médium bien podría haber estado familiarizada con la leyenda de Santa Catalina, ya que coiffer Sainte Catherine es una expresión estándar en francés.

 

¿Qué pasa con la segunda parte, météche, de la respuesta de la médium a la pregunta de Flournoy sobre su nombre?

Nuevamente, nada indica que sea un apellido. Tal vez la médium, siendo educada, responde en una forma disfrazada "Catherine, monsieur". El término marciano météche desafía una explicación fácil.

Después de responder a la primera pregunta de Flournoy, la médium vuelve a hablar incomprensiblemente en marciano. Por lo tanto, Flournoy la interrumpe de nuevo y le pregunta quiénes estaban presentes en una sesión anterior. Ella responde que métiche Cuendet estaba presente, lo que significa, según Flournoy: monsieur Cuendet. 

Note la similitud entre el anterior météche y métiche. Más interesante es que la médium misma estaba presente y se llama a sí misma métaganiche Müller, que significa mademoiselle Müller. Victor Henry no estudió las respuestas en marciano a la segunda pregunta de Flournoy, aunque sabía lo que significaban estas palabras.

 

¿Qué palabras contiene métaganiche?

El comienzo méta de métaganiche es un prefijo griego. La segunda parte, ganiche, no es una palabra real, pero se parece mucho al francés ganache. Esta aproximación se basa en la suposición de que el marciano es mayormente francés disfrazado y en investigaciones psicolingüísticas recientes sobre la mejor aproximación de palabras inexistentes, que indican que las vocales, más que las consonantes, se cambian al buscar una reconstrucción de palabras.

Como se mostrará, la primera parte de made-moi-selle parece transformarse en méta y la última parte selle en ganache, antes de fusionarse para formar métaganiche. Made es una palabra alemana que significa "larva" en francés. 

El alemán es un idioma bien conocido por la médium, ya que tuvo tres años de formación en alemán. Pero, ¿dónde está el insecto, el "insecto alemán", que indujo a la médium a considerar made como una palabra alemana? Sigue directamente a la palabra marciana métaganiche. 

El apellido de la médium, Müller, también es el nombre alemán de un escarabajo (otra palabra para ello es el alemán Mehlkäfer, es decir, "escarabajo de la harina") y esto puede haber causado la división de made-moi-selle en tres sílabas. Una Made (larva) se convierte en un insecto por un proceso de metamorfosis y esta palabra da origen al comienzo méta de métaganiche.

La relación entre selle (silla) y ganache se hace clara a partir de los dos significados de la palabra francesa ganache: se refiere a un fauteuil ganache, una especie de asiento, y en segundo lugar se refiere a algo asociado con "caballo", específicamente a la mandíbula inferior de un caballo. Además, la asociación sonora entre el alemán Käfer (escarabajo) y el alemán Kiefer (mandíbula) es notable. Por lo tanto, las palabras alemanas parecen haber influido en la formación de métaganiche y el verdadero apellido de la médium, Müller, actúa como un detonante para la inserción de palabras alemanas en el proceso de asociación.

 

Esenale, el traductor

Las palabras marcianas, excepto las pronunciadas durante la sesión de febrero de 1896, son traducidas por Esenale. 

Esenale se introduce en un poema compuesto de alejandrinos, que la médium envía a Flournoy el 20 de octubre de 1896. El verso alejandrino puede tener varios patrones de acentuación. El más común es el que tiene marca rítmica (sílaba tónica) en las sílabas segunda, sexta, novena y decimotercera. Los dos últimos versos de este poema dicen: Pose bien doucement ta main sur son front pâle/Et prononce bien bas le doux nom d’Esenale. A partir de entonces, Flournoy obtiene, después de poner su mano en la frente de la médium y decir "Esenale", la traducción palabra por palabra de una frase marciana. 

¿Cómo se compone esta palabra milagrosa, Esenale?

Flournoy piensa que Esenale es una reencarnación de un tal Alexis. Debido a que el nombre Alexis comienza con ale y porque en el alejandrino en el que se menciona por primera vez, Esenale rima con pâle, el nombre Esenale puede dividirse en Esen y ale. 

Ahora nos preguntamos, ¿qué palabra francesa podría parecerse a Esen? Nuevamente, fijamos las consonantes y buscamos palabras cortas en francés que contengan s y n. Palabras como sien, sein, son o soin cumplen esta condición, pero la mejor aproximación es claramente séné, el nombre de una planta, también llamada séné d’Alexandrie (sen de Alejandría). Se usa como purgante, sus propiedades catárticas eran bien conocidas a finales del siglo XIX. Por lo tanto, Esenale parece purificar el marciano de influencias no francesas. Esto está en consonancia con el fantasma de la médium sobre la pura Catalina de Alejandría (Catherine d’Alexandrie en francés). En el alejandrino en el que se introduce Esenale, le doux nom d’Esenale parece ser simplemente un disfraz de le doux nom séné d’ale.

 

Tarviné (lenguaje)

Una de las palabras más interesantes en la glosolalia es la palabra tarviné, utilizada por primera vez en 1897. Según el espíritu traductor Esenale, la palabra tarviné de la médium significa "lenguaje".

 ¿Qué dice esto sobre el carácter del idioma? El sufijo -iné es frecuente en el marciano, como ha señalado Victor Henry, así que supongamos que tarve es la raíz de la palabra y, una vez más, que esta palabra no es más que una simple transformación de una palabra francesa. Torve (amenazante, sombrío) en francés es una buena aproximación, pero no se encuentra ninguna relación con el significado de "lenguaje" de tarviné. Por lo tanto, intentemos dividir la palabra tarve en dos palabras francesas que, fusionadas, formen tarve: tarse y larve. La última palabra, larve, ya se utilizó al descifrar métaganiche, por lo que puede tener una función en la formación de tarviné también. 

Pero, ¿qué pasa con tarse?

Tarse puede denotar el nombre de una ciudad o parte del pie. Tarse es el nombre francés del lugar de nacimiento de San Pablo en Cilicia. En sus cartas a los Corintios, San Pablo se refirió a la práctica de la glosolalia (llamada parler en langues en francés). Ahora, aquí tenemos un enlace con el tipo de lenguaje que la médium está produciendo. Observe que tarviné se usa por primera vez cuando la médium anuncia la escritura marciana: zé forimé ti viche tarviné, es decir, "los signos de nuestro idioma". El artículo marciano zé suena igual que zée en francés, que significa "Pez de San Pedro", llamado así por San Pedro. El sonido de zé prepara el camino para San Pablo y tarse.

En cuanto a la segunda palabra, larve: larve en francés deriva del latín Larvae. Las Larvae (así como los llamados Lemures) eran los espíritus de los muertos en la antigua Roma. 

Así que tarviné parece referirse a hablar en lenguas (glosolalia) y al lenguaje de los muertos, en plena consonancia con el carácter del idioma y su trasfondo espiritista.

Pero se puede decir un poco más sobre tarviné. De la palabra francesa tarse (parte del pie) se deriva tarsier en francés, un medio simio, llamado Koboldmaki en alemán. Como el nombre del animal maki es sinónimo de lemur, el marciano también es el idioma de los lémures, o Lemures, que a su vez están relacionados con las Larvae. Para los ocultistas, los lémures eran los primeros seres humanos, habitantes de un mítico continente hundido llamado Lemuria.

 

Clave y código

El análisis adicional de las palabras en marciano lleva al siguiente modelo para la glosolalia. Los nombres Catherine y Müller son claves del idioma. 

Las palabras clave, correspondientes a la clave Catherine, son, por ejemplo, el francés quatre, el nombre Alejandría y el número 12 (el número de sílabas en un alejandrino), y la asociación de leche y sangre, una asociación derivada de la leyenda de Santa Catalina. 

Las palabras clave, correspondientes a la clave Müller, son, por ejemplo, el francés meilleur (mejor) y lemur. Lemur contiene todos los sonidos del apellido Müller de la médium.

 

El lenguaje onírico de Kraepelin

La estructura del idioma marciano  se asemeja a la estructura de clave-código del lenguaje onírico de Kraepelin.

Durante cuarenta años, Emil Kraepelin, padre de la psiquiatría moderna, recogió muestras de lenguaje onírico porque veía muchos paralelismos entre esa alteración de la consciencia y la esquizofasia de sus pacientes. 

En su monografía de 1906 titulada "Trastornos del lenguaje durante el sueño", el psiquiatra alemán  analizó sus propios sueños y presentó los tipos de asociaciones que produjeron los trastornos del lenguaje en ellos. Él suponía que los mismos tipos de asociaciones causaban los trastornos del lenguaje en sus pacientes.

En total, Kraepelin recopiló 286 ejemplos, entre los cuales se encontraban casos de neologismos, parafasias, agramatismos y problemas en la expresión de pensamientos.

Recientemente, se descifró el código del lenguaje onírico (ver: Engels H., Heynick F. and Staak C. van der (2003), “Emil Kraepelin’s dream speech : a psychoanalytic interpretation”, The International Journal of Psychoanalysis, 84, p. 1281-1294) y se demostró que el nombre propio Kraepelin es la clave del lenguaje onírico. 

Las palabras clave son, por ejemplo, Kröpelin, el griego kraipalè y el latín praecox. Por ejemplo, en uno de los sueños de Kraepelin ocurre la siguiente alteración del lenguaje: Rührochs gibt es nicht mehr. Se puede demostrar que esta frase deriva de praecox gibt es nicht mehr, que significa: "no hay más praecox". Este sueño data de 1926, medio año antes de la muerte de Kraepelin. El nombre Dementia praecox ya no se usaba en ese entonces: se había renombrado a esquizofrenia.

 

Otros fenómenos

Volvamos a nuestra médium y preguntémonos si la decodificación de la glosolalia nos da una visión de los aspectos no lingüísticos de los llamados fenómenos espiritistas. 

Habiendo ya comprendido el origen del nombre Esenale, ahora dirigimos nuestra atención al espíritu más importante, Leopold. 

El primer espíritu que apareció ante la médium fue Victor Hugo, un poeta famoso por sus versos alejandrinos. ¿Por qué fue Hugo su primer guía espiritual y luego reemplazado por Leopold? La respuesta a la primera pregunta puede ser que en 1853, Victor Hugo participó en sesiones espiritistas. Uno de los espíritus que se pidieron que aparecieran durante estas sesiones fue Leopoldine, la amada hija de Hugo, que murió en 1843. El famoso escritor dedicó una serie de poemas Les Contemplations a su hija Leopoldine. Los dividió en dos grupos, llamados Autrefois y Aujourd'hui, refiriéndose al tiempo antes y después del ahogamiento de Leopoldine en el Sena el 4 de septiembre de 1843, cuando el velero en el que ella y su esposo estaban haciendo un viaje se volcó.

Es notable que en una visión, fechada por Flournoy alrededor del 4 de septiembre de 1898 (es decir, 55 años después de la muerte de Leopoldine), nuestra médium viera un velero, impulsado por un fuerte viento. Ella usa un alejandrino (12 sílabas en marciano) al indicar la fuerte corriente: zé priâni é fouminé ivraïni – le flot est puissant aujourd'hui – la corriente es fuerte hoy. 

Flournoy señaló que cuando Hélène Smith usa un verso alejandrino, es un remanente del espíritu de Hugo. La última palabra en el alejandrino ivraïni (hoy) es especialmente interesante porque puede referirse a la fecha de la visión. ¡Solo se usa una vez en marciano!

El 4 de septiembre de 1898 fue un domingo, Sonntag en alemán, un idioma conocido por la médium. La palabra marciana para "sol" es arva, y junto con el alemán vier (4), puede haber contribuido a producir la raíz ivra de ivraïni (-ini siendo un sufijo frecuente en marciano). Nótese además que el comienzo iv de ivra denota el número 4 en números romanos. Es decir, ivraïni apunta al domingo 4 y Flournoy tiene razón al fijar la visión en este día.

Así que puede ser el nombre Leopoldine lo que indujo a la médium a intercambiar a Victor Hugo por Leopold como guía espiritual.

 

Marie y Marte

La muerte súbita en la familia Hugo puede compararse con la muerte súbita en la familia Müller: la muerte de Marie Müller, cuando tenía solo tres años. La noche anterior a la muerte de Marie, la madre de la médium tuvo una visión de un ángel con las manos extendidas cerca de la cuna. La misma visión fue reportada por nuestra médium durante su primera visita a Marte: ella ve un ángel cerca de una cuna con las alas extendidas. Esta primera visión fue el 25 de noviembre de 1894, en la festividad de Santa Catalina.

En 1932, Walter Deonna publicó partes del diario de Hélène Smith. Aparentemente, ella temía constantemente ser asesinada, un miedo que comenzó entre los cinco y los diez años de edad. Cabe destacar que cuando Marie Müller murió repentinamente, su hermana Catherine, nuestra médium, tenía siete años. Invocar a Santa Catalina, quien protege contra la muerte súbita, pudo haber ayudado a Catherine Müller a manejar su miedo a la muerte. Más tarde, parece haber olvidado completamente a Marie, ya que solo dos años antes de la muerte de la médium, en la Navidad de 1927, en una visión de la Virgen María, se le recordó a su hermana fallecida. La muerte de Marie podría ser el trauma en la base de las visiones y la producción lingüística de la médium, tal como Rutstein (1996) busca.

 

Comentarios finales

Hasta ahora, se ha analizado un subconjunto de las 250 palabras marcianas, pero los resultados parecen tener sentido. No hay necesidad de lenguajes como el húngaro o incluso el sánscrito, utilizados por Victor Henry para explicar el marciano. Sin embargo, un idioma extranjero que influye en el marciano es el alemán. Este idioma foráneo está presente en su apellido Müller.

La semejanza en la estructura de la glosolalia con el lenguaje onírico de Kraepelin puede explicarse por la semejanza entre el estado de sueño y el estado de trance o hipnótico, ambos estados alternativos de conciencia. Los idiomas producidos en sueños o trances se llaman principalmente lenguajes imaginarios. 

En lugar de atribuir la glosolalia a un Ego completamente ajeno al lenguaje como sugiere Yaguello, es posible que el lenguaje marciano sea generado por una parte subconsciente del Ego que maneja el conjunto de las palabras clave mencionadas antes , y que el nombre propio de la persona desempeñe un papel fundamental en la construcción de esos lenguajes ininteligibles.

 

Referencias bibliográficas

Bobon (1952), Introduction historique à l’étude des néologismes et des glossolalies en psychopathologie, Paris, Masson.

Cifali M. (1988), “La fabrication du Martien : génèse d’une langue imaginaire”, Langages,23, 01, p. 39-60.

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