9.6.07

Ciencia y religión: antagonismo irreductible (3º parte)


Portada de la revista Time del 8 de abril de 1966

(Continuación del artículo de Jean Bricmont)

¿Campos distintos?

Dice la Biblia : “no le permitirás a una bruja vivir”... Los cristianos liberales modernos, que sostienen que la Biblia es válida de un punto de vista ético, tienden a olvidar tales textos así como a los miles de víctimas inocentes que murieron con grandes sufrimientos porque la gente tomó realmente a la Biblia como guía de su conducta.

Bertrand Russell "Religion and Science", Oxford, Oxford University Press, 1961, 256p.

Las actitudes descriptas en la primera y en la segunda parte defendían con fimeza el lugar de la teología frente a la ciencia. Actualmente observamos posturas de repliegue que se volvieron populares a los ojos de ciertos creyentes sólo porque éstos acabaron por darse cuenta que las posiciones fuertes eran insostenibles. La primera de esas posturas consiste en separar totalmente los dominios ; la ciencia se ocuparía de los juicios de hecho y la religión se ocuparía de otro tipo de juicios, por ejemplo los de valor, el sentido de la vida etc. Notemos que esta posición es diferente de la de los teólogos católicos tradicionales pues la aproximación "metafísica " procura alcanzar verdades de otro orden que las verdades científicas, pero que sin embargo pretenden ser fácticas (la existencia de Dios , etc).

Esta separación de los dominios es defendida por ciertos intelectuales, por ejemplo el paleontólogo S.J. Gould que se declara "agnóstico " pero desea defender la teoría de la evolución contra los ataques creacionistas permitiendo a la religión guardar un cierto lugar en la cultura. Satisface así las dudas de algunos creyentes, pero ciertamente no es compatible con la posición de la inmensa mayoría de ellos que consideran a la metafísica religiosa como una verdad objetiva que no están dispuestos a abandonar. Y, de hecho, tienen en cierto sentido razón: si abandonamos realmente todas las cuestiones relativas a la ciencia y rechazamos el concordismo, ¿cómo justificar los juicios religiosos sobre los valores y el sentido de la vida? ¿ Y sobre la enseñanza contenida en tal o cual revelación? ¿En nombre de qué cosa elegiríamos una revelación más que otra si no fuera porque expresa la palabra "verdadera " de Dios?

Esta afirmación nos vuelve a sumergir en preguntas ontológicas. ¿Seguiremos el ejemplo de un personaje supuestamente admirable, como Jesucristo? ¿Pero qué sabemos científicamente sobre su vida? : Poco o nada . ¿Por qué no seguir entonces el ejemplo de alguien de quien se sepa con más certeza lo qué hizo verdaderamente? ¿Y si no tuviera importancia su vida real , por qué no inventar un personaje cuya historia fuera aún más admirable y a quien se nos invite a imitar? Finalmente, las morales religiosas se topan con un problema semejante al encontrado por la interpretación no literal de las Escrituras: ningún creyente quiere seguir al pie de la letra, en materia ética, todas las prescripciones bíblicas. ¿Cómo hacemos la selección, si no es utilizando ideas morales independientes de la revelación? ¿Y si hay que evaluarla en nombre de criterios que les son exteriores, a quiénes puede ajustarse esa revelación?

A menudo se suele decir- y citamos a Hume al respecto- que no es posible deducir lógicamente juicios de valor a partir de juicios de hecho. Ciertamente, esto es verdad, pero eso no quiere decir que no exista un modo científico de razonar en materia ética que se oponga a la actitud religiosa. Esta aproximación es el “utilitarismo” que descansa en un solo principio ético no fáctico: "hay que maximizar la felicidad para todo el mundo". Este principio desde luego , no puede ser justificado científicamente. Pero, si se lo admite, a causa de su carácter intuitivamente evidente, todos los demás juicios morales se transforman en a juicios del tipo: "¿acaso tal o cual acción tiende a aumentar la felicidad global?". Y estos juicios son factuales. Evidentemente, los adversarios de ésta postura suscriben rápidamente que la noción de felicidad es vaga y que los cálculos utilitaristas son a menudo imposibles de efectuar. Todo eso es cierto, pero ¿qué alternativa se puede proponer? Por el contrario, podemos sostener al utilitarismo remarcando que es difícil imaginar una acción que sea moralmente justificada mientras que el que la realiza sepa que disminuye la felicidad global.

La posición utilitarista resulta a menudo chocante porque se opone a dos aspectos profundamente anclados en nuestra reacción espontánea ante los problemas éticos: El primero es el respeto de las morales tradicionales, la obediencia a la autoridad (ya sea en la comunidad, en el Estado o en los preceptos religiosos) ; para un utilitarista, todas estas tradiciones deben ser criticadas y evaluadas para maximizar la felicidad total. El segundo aspecto consiste en las voluntades de venganza o de penalización. Desde un punto de vista utilitarista, toda sanción debe justificarse únicamente con arreglo a la felicidad global y no por un deseo de castigar a los malos. En particular, se pone entre paréntesis el problema de la responsabilidad y del libre albedrío; el utilitarista no necesita negar al libre albedrío; simplemente, no se preocupa de saber si las acciones humanas son libres "verdaderamente " y en que sentido lo son , (lo que es probablemente la posición filosófica más prudente) .

Finalmente, para quien defienda ésta filosofía existe progreso en la ética ( como lo hay en las ciencias) y lo alcanzamos observando y razonando. Podemos, al comprender mejor la naturaleza humana, descubrir que la esclavitud es mala y que el aborto no lo es. El modo religioso de abordar los problemas éticos se opone radicalmente a la aproximación basada en una concepción racional del mundo.

Creer para sentirse bien

Podría ser más feliz, y tendría sin duda mejores aires, si creyera ser descendiente de los emperadores de China, pero todos los esfuerzos de voluntad que pudiera hacer en este sentido no llegarían a convencerme del mismo modo en que no puedo impedir que mi corazón palpite.
Steven Weinberg
, op.cit. p. 230.

Existe una tradición de "rebelión contra la razón "(encuentra sus máximos exponentes en autores tan distintos como Pascal y Nietzsche) , que rechaza toda la discusión precedente suponiendo de buena gana que no hay argumentos racionales a favor de la religión y que , al fin y al cabo, se trata únicamente de una elección personal. Se puede creer aunque sea absurdo, sobre todo si es absurdo. Se trata de un compromiso, de un estilo de vida donde realizamos los "ritos de fe ", rezar e implorar, y acabamos por creer. Esta actitud se hizo más y más popular con la llegada del "postmodernismo " y, en particular con la idea de que la distinción entre verdad y falsedad no tiene sentido. Para ella, lo que cuenta, son los efectos prácticos de una creencia o el papel social que juega en un grupo determinado.

En la variante postmoderna más extrema de esta tradición, no existe el problema de la contradicción entre diferentes creencias religiosas . Se recurre a la doctrina de las verdades múltiples, es decir que ideas mutuamente contradictorias pueden ser simultáneamente verdaderas. Uno cree en el cielo y en el infierno, el otro en la reencarnación, el tercero practica New Age y el cuarto piensa que posee extraterrestres entre sus antepasados. Todas estas visiones son "igualmente verdaderas" pero con un agregado del tipo: " para el sujeto que cree en ello " o " dentro de su cultura ". Sólo puedo compartir el sentimiento de asombro que tienen muchos creyentes ortodoxos frente a esta multiplicación de ontologías.

Como es inútil atacar a éste tipo de posiciones por medio de argumentos racionales, me limitaré a hacer dos observaciones de tipo moral. (Para una crítica general del pragmatismo, en particular a los que lo utilizan para defender la religión , ver los caps. 29 y 30 dedicados a William James y a John Dewey , en "Historia de la filosofía occidental" de Bertrand Russell).

En primer lugar, esta posición no es sincera y se nota en las elecciones de la vida corriente: cuando hay que escoger una casa, comprar un coche, elegir una terapéutica, hasta el subjetivista más convencido compara diferentes posibilidades e intenta efectuar una elección racional (aunque respecto a las terapéuticas, muchas veces su elección sea bizarra) . Es sólo cuando se dirige a asuntos "metafísicos" que no tienen consecuencias prácticas inmediatas, que todo deviene en cuestiones de deseo y de elección subjetiva.

En segundo lugar, ésta posición es peligrosa porque subestima la importancia de la noción de verdad objetiva independiente de nuestros deseos y de nuestra elección: cuando ningún criterio objetivo está disponible para desnivelar opiniones contradictorias, sólo queda la fuerza y la violencia para ajustar los desacuerdos. En particular en el plano político, la verdad es un arma que los débiles poseen frente a los poderosos, no a la inversa.

Finalmente, Steven Weinberg hace una observación perspicaz a propósito del subjetivismo religioso: " ¡Es muy extraño que la existencia de Dios, la Gracia divina , el pecado, el infierno y el paraíso no tengan ninguna importancia! Estoy tentado a pensar que, si la gente adopta tal actitud frente a las cuestiones teológicas, es porque no pueden decidirse a admitir que no creen en eso en absoluto. " Weinberg, Steven, op.cit. p. 229 .

Actualidad del Ateísmo

La abolición de la religión como felicidad ilusoria del pueblo es una exigencia para su felicidad real. Exigir que el pueblo renuncie a las ilusiones sobre su condición, es exigir que abandone una condición que necesita de ilusiones. La crítica de la religión entonces es, virtualmente, la crítica al valle de lágrimas cuya aureola es la religión .
Karl Marx en Rubel Maximilien, Pages de Karl Marx. Pour une éthique socialiste. 1. Sociologie critique, Paris, Payot, 1970, 302p. (p.105) .

En primer lugar, se debe eliminar toda ambigüedad terminológica: la actitud defendida aquí, que se apoya en los límites de los conocimientos fiables a los que la humanidad tiene acceso , a menudo es considerada más como una forma de agnosticismo que de ateísmo . Pero se trata de una confusión: por ejemplo, el papa no se dirá "agnóstico " respecto de los dioses del Olimpo. En relación a ellos, es en realidad, como todo el mundo, ateo. Ídem para todas las religiones africanas y polinesias etc. De hecho, los teólogos más ortodoxos y yo mismo estamos probablemente de acuerdo (no hice cálculos exactos) sobre el 99 % de las religiones existentes o que hayan existido. Nunca persona alguna demostró que Afrodita no existiera.

En realidad, existen dos tipos de agnósticos: a) los que comprueban que no hay ninguna razón válida para creer en divinidad alguna y utilizan esta palabra para designar su posición, lo que - en realidad -no se diferencia del ateísmo. Ningún ateo piensa tener argumentos que prueben la inexistencia de las divinidades. Ellos simplemente constatan - frente a la multiplicidad de creencias y opiniones- que se debe hacer una elección (a menos que se acepte el pluralismo ontológico de los subjetivistas) y que al afirmar que no hay ninguna razón para creer en la existencia de un ser , negamos su existencia. b) Pero otras personas que se declaran "agnósticos" piensan que los argumentos a favor del deísmo no son totalmente convincentes pero tal vez podrían tener alguna validez , o bien distinguen entre las religiones de la antigüedad y alguna religión contemporánea; esta actitud es efectivamente muy diferente del ateísmo.

El fenómeno de la creencia como tal es prácticamente independiente de los cuatro argumentos pseudorracionales señalados antes. La inmensa mayoría de la gente que abraza una fe no lo hace porque haya sido convencida por el argumento antrópico, sino porque respeta las tradiciones en la que ha sido educada, tiene miedo a la muerte, o encuentra placer en imaginar que un ser todopoderoso vela por su suerte. Es por eso que hasta los intelectuales religiosos son a menudo "ateos " en el sentido de que rechazan las razones para creer que tiene la mayoría de los creyentes . Sin duda, las ideas desarrolladas aquí parecen ir a contracorriente del consenso que domina al pensamiento contemporáneo. ¿No es que la religión se ha tornado inofensiva? ¿Para qué criticarla?

Podemos clasificar a las actitudes religiosas según un eje que vaya desde lo ortodoxo a lo liberal; cuando se desplaza a lo largo de este eje, pasamos desde una creencia dogmática y literal con respecto a ciertos textos sagrados hacia posiciones cada vez más vagas y defendidas cada vez con menos vigor. Los males causados por estas variantes de la religión son evidentemente diferentes. Es la "dogmática" la tiene la culpa más grande, la que impone morales bárbaras, la que funciona como opio del pueblo y crea diversos conflictos al oponer "verdaderos creyentes" con "infieles". Domina en el Tercer mundo, pero no sólo allí .

En cuanto a las variantes liberales de la religión (que tienden a difundirse más bien entre los intelectuales) , actúan de dos modos: a) Proveen indirectamente de una pseudojustificación a las variantes más ingenuas y dogmáticas de la religión. Los teólogos, sobre todo los más sofisticados, les dan un bagaje intelectual a los sacerdotes que son los que mantienen la fe de los feligreses. Se lo acepte o no, existe una continuidad de ideas que vincula a los extremos aparentemente más opuestos de la Iglesia. b) El otro, es animar una cierta confusión intelectual. Para recuperar lo que Bertrand Russell decía en Historia de la filosofía occidental : la actitud religiosa moderna "prospera gracias a los errores y a las confusiones del intelecto. Por consiguiente, ella tiende a preferir los malos razonamientos a los buenos, a declarar insoluble cada dificultad momentánea, y a considerar cada error idiota como una revelación del quiebre del intelecto y del triunfo de la intuición". Consideremos por ejemplo a los teólogos de la liberación: admiramos el coraje de esta gente que debe pelear sobre dos frentes a la vez , contra el poder temporal y contra la jerarquía reaccionaria de la Iglesia. Pero su salto intelectual es muy difícil de seguir. Ellos tienden a poner a un lado la aproximación teológica clásica y a concentrarse sobre una determinada lectura de los Evangelios. Supongamos- para simplificar la discusión- que su interpretación de los Evangelios sea correcta. ¿Pero cómo, sin apelar a argumentos metafísicos, se puede defender la idea de que la enseñanza de alguien que vivió en Palestina hace 2000 años resulte pertinente para resolver los problemas contemporáneos de América Latina?

La actitud del laicisismo frente a la evolución de la religión es también sorprendente: a medida que la religión se hacía vaga y más vaga, la oposición laica se hacía vaga y más vaga. En nombre de una voluntad de diálogo y de respeto, llegamos al punto de dejar de afirmar aquello en lo que pensamos. Pero el verdadero respeto se demuestra con una afirmación clara de las posiciones de unos y otros; el diálogo no puede basarse en un consenso vago y humanista que oculta- por ejemplo en bioética - las diferencias profundas que oponen morales basadas en el "utilitarismo" y en la "revelación"respectivamente .

Con el hundimiento del marxismo también la crítica política de la religión se debilitó considerablemente ,en parte porque el marxismo mismo edificó un cierto número de dogmas. Pero nunca hay que olvidar que lo que es importante en el ateísmo, es la actitud escéptica en la cual está basado. Y que la crítica política de la religión debe ir más allá de la crítica al sostén que aporten las Iglesias al poder de turno. Hay que volver a poner al día la crítica de la religión como alienación. Y la actitud crítica frente a supuestas "verdades reveladas" puede y debe extenderse a todas las "abstracciones " que son en realidad construcciones humanas pero que, una vez reificadas, se imponen a los hombres como fatalidades exteriores que les impiden hacerse realmente dueños de su suerte: Dios, el Estado, la Patria, o, de modo más moderno, Europa o el Mercado. En todo caso, la crítica de la religión constituye una etapa irreemplazable para la transformación de este "valle de lágrimas " en un mundo verdaderamente humano, al que se le quiten al mismo tiempo sus dioses y sus amos.


6.6.07

Ciencia y religión: antagonismo irreductible (2º parte)


"Galileo ante la Inquisición", obra de Cristiano Banti (1824-54)

(Continuación del artículo de Jean Bricmont)

¿Una realidad de otro orden?

"Todo conocimiento accesible debe serlo por métodos científicos ; y lo que la ciencia no pueda descubrir no podrá ser conocido por la humanidad".
Bertrand Russell
en "Religion and Science", Oxford, Oxford University Press, 1961, 256p. (p.243) .

La actitud religiosa tradicional rechaza - a menudo con firmeza- la idea de una "concordancia" entre ciencia y fé ; se apoya más bien en la idea de que la teología o la reflexión religiosa nos da acceso a conocimientos de otro orden que los que son accesibles a la ciencia (Para una buena crítica al "concordismo" desde el punto de vista católico ver : Lambert Dominique, " Le réenchantement’ des sciences : obscurantisme, illusion ? " Revue des Questions Scientifiques, n°166, 1995, p. 287-291) . Este tipo de discurso suele comenzar diciendo que el conocimiento científico sólo nos da un conocimiento muy parcial de la realidad. En efecto, el mundo tal como lo representa la ciencia es bastante extraño: ¿Dónde encontramos en este universo de genes, de moléculas, de partículas y de campos lo que parece ser la especificidad del ser humano, a saber: nuestras sensaciones, nuestros deseos, nuestros valores? ¿No habría que apelar a otra aproximación, no científica, para aprehender este aspecto esencial de la realidad? ¿Y no podría señalarnos esa otra vía , el camino que lleve hacia una trascendencia?

Como esta pregunta es fuente de muchas confusiones*, hace falta para responderla, distinguir cuidadosamente nuestros distintos modos de conocer; en primer lugar, observemos que la inmensa mayoría de nuestros conocimientos no es "científica " en el estricto sentido del término. Son los conocimientos de la vida corriente. Sin embargo, ellos no son radicalmente diferentes de las ciencias en el sentido de que también tienden a un conocimiento objetivo de la realidad y que se obtienen por una combinación de observaciones, razonamientos y experiencias. Luego, hay una aproximación introspectiva e intuitiva de la realidad que nos permite conocer nuestros propios sentimientos y a veces adivinar los de otros. Es ella la que nos permite tener acceso al mundo de las sensaciones y de la conciencia. Cómo vincular éste mundo subjetivo al mundo objetivo tal como lo describe la ciencia contemporánea es algo muy problemático y sugiere efectivamente que la visión del mundo proporcionada por la ciencia es incompleta.
De nuevo, podemos sostener que esta situación sólo es temporal. Pero sobre todo, no hay que olvidar que es normal que nuestro informe de la realidad nos deje insatisfechos y perplejos.

*(Nota del autor de éste blog) : véase por ejemplo el artículo de la wikipedia en español sobre "conocimiento", donde se afirma : "Sin embargo, el concepto de conocimiento es más general que el de conocimiento científico. Es así que las creencias religiosas constituyen un tipo especial de conocimiento, diferente del científico, aunque sí es fuente de conocimiento"(Fin de la cita) .

El acercamiento religioso, a veces procura utilizar el aspecto subjetivo de nuestra experiencia para justificar sus aseveraciones. Sentimos " que hay algo que nos sobrepasa" o nos sentimos en contacto con una entidad espiritual que, llevado al extremo, desemboca en una experiencia mística. ¿Pero cómo podemos asegurarnos de que nuestra experiencia subjetiva nos dé acceso a entidades que existan objetivamente aparte de nosotros - Dios por ejemplo- y no simplemente a ilusiones? Después de todo, existen tantas experiencias subjectivas diferentes que es difícil creer que todas ellas lleven a verdades. ¿Y cómo decidir si no es apelando a criterios no subjetivos? (Pero acudir a tales criterios hace que tengamos que dejar a a un lado el "carácter probatorio" de la experiencia subjectiva) .

Por otra parte, postular, por ejemplo, la existencia de un alma para explicar la conciencia (el papa Juan Pablo II admite la evolución en cuanto al cuerpo, pero considera que hay un salto ontológico cuando se pasa al espíritu humano) es un paso tan ilusorio como postular la existencia de una divinidad para explicar el universo. ¿Es el alma inmortal? ¿ Aparece en el nacimiento o con la concepción? ¿Cómo se vincula con el cuerpo? ¿Esta interacción viola las leyes de la física? ¿Respeta la conservación de la energía? Tan pronto como nos hacemos preguntas concretas, nos damos cuenta por que razón es imposible responderlas . Siempre es posible dar diferentes respuestas, pero no hay ningún medio para decidir entre ellas. Al fin de cuentas, nuestro discernimiento subjetivo del mundo no nos permite inferir mejor la existencia de los seres postulados por las religiones (Dios, el alma etc) que lo que lo pudiera hacer nuestra conocimiento objetivo.

De hecho, la llamada a la vida interior como signo de una trascendencia es una suerte de regresión con respecto a la metafísica clásica. Ésta procuraba alcanzar otro orden de realidad utilizando no nuestra intuición, sino nuestras capacidades de razonamiento"a priori". Hume resumió muy bien el problema de tal postura : < "La raíz cúbica de 64 es igual a la mitad de 10", resulta ser una proposición falsa y nunca podremos concebirla de manera clara y distinta. Pero "César nunca existió", o "el ángel Gabriel" nunca existió, podrían llegar a ser proposiciones falsas, aunque podemos concebirlas perfectamente y ello no implica ninguna contradicción. Solamente podemos probar la existencia de un ser por argumentos obtenidos a partir de sus causas o de sus efectos ; y estos argumentos se fundamentan totalmente en la experiencia. Si razonamos "a priori", cualquier cosa puede parecer capaz de producir cualquier cosa. La caída de un guijarro puede, para que lo sepamos, apagar el sol; o el deseo de un hombre puede mantener a los planetas en su órbita. Es solamente la experiencia la que nos enseña la naturaleza y límites de causas y efectos y nos hace capaces de inferir la existencia de un objeto a partir de la de otro> Hume, David, op.cit. p. 46.
Lo que claramente muestra Hume es que en cierto modo estamos prisioneros de nuestras capacidades cognoscitivas: o bien razonamos "a priori"( pero entonces debemos limitarnos a los objetos matemáticos) o bien nos interesamos por cuestiones fácticas (y debemos utilizar argumentos fundados « totalmente en la experiencia ». Pensar a priori en objetos no matemáticos y vagos tales como la Sustancia o el Ser puede producir sólo " sofismas e ilusiones".

Una versión moderna de la ilusión metafísica consiste en sostener que la ciencia responde más a la cuestión del "por qué", que a la del "cómo". Es de nuevo éste un problema falso. ¿Si nos preguntamos " por qué el agua hierve a 100 °C? ", la respuesta será dada por la física. Si se quiere, podemos reformular la pregunta en términos de cómo: " ¿cómo sucede que el agua hierve a 100 °C?" Pero nos percatamos de que - para este género de preguntas- la diferencia entre "por qué" y "cómo" es ilusoria. Insistir sobre el "por qué " nos reenvía implícitamente a explicaciones finalistas que son imposibles de someter a prueba , es decir a explicaciones "últimas " que son también inaccesibles (todas las explicaciones científicas se detienen en alguna parte) . Y, si reflexionamos sobre eso, rápidamente advertimos que las preguntas de"por qué " para las que podemos encontrar una respuesta fiable son las que son equivalentes a preguntas de "cómo ".

Lo que comprendían bien los pensadores de la Ilustración , pero que ha sido olvidado en parte desde entonces, es que la aproximación científica (incluyendo allí el conocimiento ordinario) nos da sólo los conocimientos objetivos a los cuales el ser humano tiene realmente acceso. Si el conocimiento científico nos da una visión parcial de la realidad, es porque no tenemos acceso, por nuestra propia naturaleza , a la realidad última de las cosas.

Hay una gran diferencia entre afirmar que la ciencia nos da una descripción completa de la realidad y decir que nos da sólo el conocimiento accesible al ser humano; la confusión entre estas dos proposiciones es mantenida cuidadosamente por los creyentes, lo que les permite -en consecuencia- atacar al "cientificismo " identificado a la primer proposición, y sugerir no sólo que existen preguntas para las que la ciencia no tiene respuestas, sino que además existe un modo de aportar respuestas fiables a tales preguntas . Cuando esta distinción es enunciada claramente, edificios enteros de metafísica y de teología acaban desmoronándose .

(Continuará)


22.5.07

Ciencia y religión: antagonismo irreductible (1º parte)



Jean Bricmont es Profesor de Física Teórica de la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica y Presidente honorario de la AFIS (Asociación Francesa para la Información Científica ) que edita la revista Science et pseudo-sciences. Destacadísimo miembro del movimiento Bright de Francia , está interesado en la crítica del "posmodernismo científico" y también analiza las relaciones entre Ciencia y Religión. Junto a Alan Sokal, ha escrito el célebre "Imposturas Intelectuales" .

El que sigue es un artículo (dividido en entregas debido a su extensión) que fue escrito hace siete años y
aunque algunos personajes mencionados (por ej: J. Eccles, I.Prigogyne y S.J.Gould) han fallecido, tiene plena vigencia . Para ésta primer parte recomiendo consultar el excelente artículo de Pedro J. Hernández "El argumento del diseño y el principio antrópico"



Ciencia y religión: antagonismo irreductible
por Jean Bricmont

Publicado el 12/04/2000 . Traducido del francés de http://atheisme.free.fr/

Si tomamos un texto cualquiera de teología o de metafísica escolástica, preguntémonos por ejemplo: ¿Contiene razonamientos abstractos sobre cantidades? No. ¿Contiene razonamientos empíricos sobre cuestiones fácticas o de existencia? No.
Entonces, préndale fuego, porque
sólo contiene sofismas e ilusiones.
David Hume: "Ensayo sobre el entendimiento humano"

Este párrafo- el último del libro - puede parecer un poco brutal, pero no hay que olvidar que en la época de Hume, por lo general eran los teólogos los que encendían las hogueras.

INTRODUCCION

Pareciera ser la hora del diálogo después de siglos de conflicto y separación entre ciencia y teología. Son innumerables los seminarios y encuentros dedicados a éste tema. Científicos eminentes como Friedrich von Weizsacker y Paul Davies han recibido el premio "para el progreso de la religión", ofrecido por la Fundación Templeton. La AAAS (Asociación Americana para el Avance de la Ciencia ) organizó en abril de 1999 un debate público sobre la existencia de Dios. El semanario Newsweek no vaciló en proclamar en su portada del 27 de julio de 1998 que "la ciencia descubre a Dios". La Universidad Interdisciplinaria de París (UIP) organiza numerosas conferencias sobre la convergencia entre ciencia y fé con la participación de científicos de alto nivel -pej: John Eccles, Illya Prigogine-. Esta "universidad"( que no es realmente una universidad sino una asociación que organiza conferencias y edita la revista "Convergencias") goza de poderosos sostenes financieros. El positivismo no es ya admisible en filosofía y la ciencia post cuántica y post gödeliana se ha tornado modesta. Por otra parte, los teólogos atienden a la ciencia a la que han renunciado a contradecir o dirigir.

¿Nos dirigimos hacia el mejor de los mundos? Pues no.

Defenderé una tesis que va en contra de ésta tendencia y demostraré que- si son bien entendidos- el método científico y el método religioso son inconciliables .

Evidentemente la aproximación religiosa actual es difícil de aprehender porque se ha vuelto terriblemente vaga y diversificada, lo que dificulta la crítica precisa. Siempre se me puede responder que no he comprendido la esencia del asunto y dirigirme a la lectura de un nuevo autor. Por consiguiente, limitaré mi crítica a cuatro ejes que- me parece- caracterizan las
principales actitudes adoptadas por los creyentes frente a la ciencia.

1º) El "concordismo":La idea de que la ciencia bien comprendida conduce finalmente a la religión.

2º) La doctrina -opuesta a la primera- según la cual existen diferentes órdenes de conocimiento : uno reservado para la ciencia y otro reservado para la teología (a veces , teniendo entre ambas a la filosofía)

3º) La tesis, reactualizada recientemente por el paleontólogo Stephen Jay Gould , según la cual la ciencia y la religión no pueden entrar en conflicto porque una se ocupa de juicios de hecho y la otra de juicios de valor.

4º) Finalmente, lo que se podría llamar subjetivismo o "postmodernismo cristiano".

5º) Como conclusión, haré algunas observaciones sobre la actualidad y la importancia del ateísmo.

La raíz de la oposición entre ciencia y religión se refiere esencialmente a los métodos que deben seguirse para lograr conocimientos fiables, cualquiera que fuera el objeto de tales conocimientos.
Uno de los principales efectos que tuvo sobre nuestro modo de pensar el nacimiento de las ciencias modernas durante el Iluminismo, es la toma de conciencia de los límites que la condición humana impone a nuestras posibilidades de adquirir conocimientos que vayan más allá de la experiencia. Soy perfectamente consciente de que que las ideas avanzadas aquí pueden parecer novedosas sólo en la medida en que hayan sido en parte olvidadas. Sin embargo, la confusión que reina en parte del mundo intelectual a propósito de los rapports entre ciencia y religión , desgraciadamente fuerza a los descreídos a reafirmar regularmente sus propias « verdades eternas » .

Para acceder a buenas críticas a la religión desde un punto de vista científico se puede consultar "¿Por qué no soy cristiano?" de Bertrand Russell y "El sueño de la teoría final: la búsqueda de las leyes fundamentales de la naturaleza" de Steven Weinberg.

EL CONCORDISMO

¿No hay algo de absurdo en el espectáculo de los seres humanos mirándose al espejo y creyendo que lo que ven es tan excelente que constituye una prueba de que hay una Intencionalidad Cósmica que desde siempre ha apuntado a tal fin? ... Si yo fuera todopoderoso y dispusiera de millones de años para entregarme a experimentos cuyo resultado final fueran el Hombre, no consideraría tener muchas razones para alabarme.

Bertrand Russell , Religion and Science, Oxford, Oxford University Press, 1961, 256p. (p.221-222).

La idea según la cual existe una suerte de convergencia entre ciencia y religión es antigua, pero después de haber sido dejada de lado durante años ha renacido fuertemente animada por organizaciones tales como la U.I.P. y la Fundación Templeton. Sus partidarios sostienen que la ciencia contemporánea ofrece buenos argumentos a favor de la existencia de una trascendencia : según ellos la mecánica cuántica, el teorema de Gödel, el Big Bang, y a veces la teoría del Caos nos ofrecerían una imagen del mundo que marcaría los "límites " de la ciencia y abrirían la puerta a un "más allá".

Un ejemplo de éste tipo de razonamiento se basa en el "principio antrópico ": los físicos han calculado que si ciertas constantes físicas hubieran sido muy ligeramente diferentes de lo que son, el universo habría sido radicalmente diferente de lo que es y, en particular, que la vida y el hombre habrían sido imposibles. M. Livio, D. Hollowell, A. Weiss, and J.W. Truran "The anthropic significance of the existence of an excited state of 12C," Nature, Vol. 340, No. 6231, July 27, 1989 . Hay allí , entonces, algo que no comprenderíamos ; el Universo parece haber sido hecho de modo muy preciso con el fin de que podamos formar parte de él . En realidad, se trata de una nueva versión de lo que los anglosajones llaman " el argumento del diseño " , a saber: que el universo parece haber sido hecho con arreglo a una cierta finalidad y que esta misma finalidad demuestra la existencia de un Gran Arquitecto (Ver Silber, Kenneth: 'Is God in the Details?').

Los científicos no creyentes responden de diferentes modos a este género de argumentos: a) podemos decir que la situación es temporal y que otros fenómenos que- en el pasado- han sido considerados como pruebas evidentes de la existencia de la Providencia ( tales como la complejidad extrema de los seres vivos) han sido explicados- en principio- científicamente. Por otra parte, b) nada nos indica que el universo observado sea el único existente y, si hubiesen varios que tuvieran propiedades físicas diferentes hallaríamos forzosamente uno donde la vida fuera posible (por ejemplo Weinberg , Steven, op.cit., p. 224 ) .

Sin embargo éstas respuestas no apuntan al fondo el problema que es que los científicos materialistas en general no son bastante "materialistas". Tanto la tradición religiosa como un evidente narcisismo han impuesto la ilusión de que somos el centro del universo y la cumbre de la Creación. Por un lado, lo más remarcable en la religión no es tanto el discurso sobre Dios, sino el lugar que éste le atribuye al hombre. Por otro lado, encontramos ejemplos de un marcado antropocentrismo en ciertos autores materialistas ( Engels, F. "Dialéctica de la Naturaleza") .


En la visión científica del mundo, los seres humanos no somos-metafóricamente hablando- sólo un poco de moho perdido en un planeta de alguna parte del universo al que la presión de la selección natural proveyó de un cerebro. En particular, no hay estrictamente ninguna razón para creer que podamos responder a todas las preguntas que nos hagamos. Es lógico que exista mucho de misterioso e inexplorado en el Universo (lo contrario sería lo sorprendente) . Si nadie sueña con acudir a la metafísica porque los perros o gatos no puedan comprender ciertos aspectos de su medio ambiente... ¿por qué reaccionar de otro modo cuando se trata de esos animales particulares que son los seres humanos?.

La ciencia hace retroceder nuestra ignorancia pero no elimina nuestra perplejidad. De hecho, cuanto más avanzamos más nos adentramos en realidades muy pequeñas gracias a la mecánica cuántica o muy grandes y antiguas gracias a la cosmología. No es raro que el mundo nos parezca cada vez más extraño. El mejor remedio psicológico contra las derivas metafísicas ligadas a los bordes de la ciencia es cambiar de perspectiva y decirnos que no es que el mundo sea "mágico" sino que en realidad nosotros somos ignorantes.

Los partidarios de la convergencia entre ciencia y religión responderán que el análisis objetivo del mundo sugiere la existencia de una trascendencia y que no hay ninguna razón para rechazarla como hipótesis; ésta trascendencia tal vez sea invisible pero los campos electromagnéticos o la fuerza de gravitación universal tampoco son observables de modo directo. Registramos sus consecuencias y , a partir de ahí, inferimos su existencia. ¿Por qué no proceder del mismo modo con Dios? ... Pienso que por una razón muy sencilla: ¿cómo definir lo que es Dios?

Cuando construímos hipótesis científicas las formulamos-por lo menos en principio- de un modo matemáticamente preciso y de eso deducimos consecuencias observables. ¿Cómo proceder de igual manera ante lo trascendental? Es imposible, casi por definición. Consideremos-por ejemplo- la idea de que Dios es "todopoderoso": ¿qué quiere decir ésto exactamente?
¿Que puede modificar las leyes de la física? ¿Que puede cambiar las de las matemáticas, como que dos mas dos sea igual a cinco? ¿Que puede oponerse al libre albedrío del ser humano? ¿Que puede impedir el sufrimiento?. Sin duda alguna los teólogos podrán aportar respuestas coherentes para todas estas preguntas . El problema es que es relativamente fácil hallar respuestas coherentes a casi cualquier pregunta pero es difícil saber cual es la correcta, en ausencia de pruebas empíricas.

Una forma de darle algún contenido preciso a la idea de divinidad es invocar a una o más revelaciones. Pero hay que evitar caer en un razonamiento circular: no podemos aceptar porque sí que esa sea la expresión de la palabra de Dios sino que-al contrario- es lo que debemos establecer. No existe revelación que sea empíricamente correcta en los ámbitos donde no se la pueda verificar;por ejemplo, la Biblia no es particularmente exacta en materia de geología o de historia natural. ¿Por qué entonces, debemos confiar en las afirmaciones que allí se establecen sobre la naturaleza de lo divino si en realidad pertenecen a terrenos que no son directamente verificables?

Sólo podemos extrañarnos de que científicos eminentes no creyentes se dejen encerrar por la problemática del concordismo. Por ejemplo, Stephen Hawking afirma: "Pero si el Universo no tiene ni singularidad ni borde y es completamente descripto por una teoría unificada, esto tiene consecuencias profundas sobre el papel de Dios como creador" (Hawking,S. "Una breve historia del tiempo. Del Big Bang a los agujeros negros") . En realidad, esto no tiene ninguna consecuencia, a menos que logremos caracterizar a Dios de una manera suficientemente precisa como para servir de alternativa a la ausencia de singularidad y de borde , los cuales son definidos de modo matemático.

En "El relojero ciego", el biólogo Richard Dawkins narra que una vez le comentó a un filósofo que él no podía imaginar ser ateo antes de 1859, año de la aparición de "El origen de las especies" de Darwin. Este modo de pensar implícitamente es una crítica a la actitud de los ateos del siglo XVIII. Dawkins explica correctamente el argumento escéptico y predarwiniano de Hume, pero no parece notar que tales argumentos siempre son necesarios , incluso después de Darwin, para hacer frente- por ejemplo- al "principio antrópico". El descubrimiento de Darwin desplaza el "problema" ligado al argumento basado en la finalidad aparente del universo, pero no lo resuelve. La solución pasa hasta hoy, por una crítica filosófica de la religión (aunque no hay duda de que el darwinismo aportó un inmenso sostén psicológico al ateísmo).

Para comprender por qué los filósofos ateos del siglo XVIII tenían razón , imaginemos por un momento que se demostrara (lo que es imposible) que todos los datos geológicos y biológicos sobre la evolución son un gigantesco error y que la Tierra en realidad tiene una antigüedad de 10000 años. Esto nos devolvería más o menos a la situación que había en el siglo XVIII. No hay duda de que los creyentes- sobre todo los más ortodoxos- saltarían de alegría. Sin embargo yo no consideraría a éste "descubrimiento" un argumento en su favor. De ninguna manera. Sólo demostraría que no teníamos , después de todo, una explicación de la diversidad y complejidad de las especies. El hecho de que no tengamos ninguna explicación para un fenómeno no implica de manera alguna que una explicación teológica se torne, por eso, válida.

La célebre frase de Jacques Monod en "El azar y la necesidad": "Finalmente el hombre sabe que es el único en la inmensidad indiferente del universo , de donde emergió por casualidad" adolece igualmente de cierta ambigüedad. ¿Qué quiere decir aquí el término "azar"?. Si se quiere decir que el hombre no está predestinado, entonces no se trata verdaderamente de un descubrimiento científico. Las explicaciones en términos de "causas finales" han sido dejadas de lado por razones similares a las que llevaron al abandono de las explicaciones de tipo religioso (imposibilidad de formularlas de manera tal que puedan ser sometidas a prueba). Pero si el concepto designa al hecho de que "no tiene causa" (antecedentes) entonces la frase simplemente expresa nuestra ignorancia respecto al origen de la vida o de ciertos aspectos de su evolución. El "azar" no es más una causa o una explicación que "Dios". Señalemos que ésta idea estaba perfectamente clara para ciertos científicos mecanicistas del siglo XVIII, como Laplace. En definitiva , el Dios supuestamente descubierto por la Ciencia (como el Azar) es sólo un nombre que utilizamos para ocultar nuestra ignorancia con algo de dignidad.

Hagamos notar que cuando la Iglesia finalmente se decidió a reconocer sus culpas en el asunto de Galileo ( al término de una investigación que duró desde 1981 hasta 1992) , el cardenal Poupard declaró en presencia del Papa Juan Pablo II: " Ciertos teólogos contemporáneos de Galileo no supieron interpretar el significado profundo, no literal, de las Escrituras"(Documentation Catholique, Nº 2062, 1992 (Nº5), p.1070. Citado en Lambert, Dominique, op cit. pag.65 ). Pero ni él ni Su Santidad parecen haber apreciado la importancia del hecho de que es la acción valiente de miles de no creyentes o creyentes suficientemente escépticos los que lograron que los teólogos descubrieran éste "significado profundo".

No podemos evitar quedarnos perplejos ante una divinidad que se revela en las Escrituras, cuyo verdadero sentido escapa a los creyentes más celosos durante siglos y acaba por ser comprendido gracias a los trabajos de los escépticos; los caminos que utiliza la Providencia son verdaderamente impenetrables.

(Continuará)

19.5.07

Houdini,el esceptico VII: Juicio a los Hermanos Davenport


Aunque la invocación de espíritus haya sido realizada desde la más remota antigüedad, su explotación comercial moderna comenzó con la rutina de las hermanas Fox en 1847 . Sin embargo, fueron los Hermanos Davenport los que -saliendo del esquema de las tradicionales "seances"- , las convirtieron en un exitoso show teatral de ilusionismo a partir de 1854 .

Todo comenzó cuando los vendedores de periódicos William e Ira (de 15 y 13 años de edad respectivamente) movían objetos en la cocina de su casa sin intervención humana aparente. Al poco tiempo, el hermano menor -que estaba atado a una silla - se desplazaba de un sector a otro de la habitación a oscuras. "El hecho de que Ira apareciera transpirado al final de su actuación no era obstáculo para que los espectadores crédulos asumieran que en realidad había levitado, destaca el mago John Mulholland en "Beware Familiar Spirits" .

Los hermanos saltaron a la fama con la presentación de su "gabinete de los mediums" (ver foto de arriba) cuyo propósito era "concentrar la energía psíquica de los médiums" según declaraba el presentador del espectáculo : el doctor Ferguson, un ferviente espiritista . Como se puede observar en la figura , el mueble artesanal de madera (de 1,80 m. de alto por 2,40m de ancho ) constaba de tres puertas . Cuando se abrían se veía el interior de la cabina pero cuando se cerraban sólo había una pequeña ventana en forma de diamante tapada por una cortina opaca. Entremedio se sentaba un invitado del público que comprobaba que los hermanos no se movieran de un lado al otro. Obviamente el "invitado" era un cómplice.


A los costados del armario los Davenport estaban sentados en unos bancos amarrados de pies y manos por varios metros de cuerda (detalle imprescindible: cuanto mas largas, mejor) y generalmente se aseguraban que alguien del público las verificara. Sobre el piso del mueble había instrumentos musicales tales como violines, trompetas, guitarras y panderetas. Tan pronto se cerraban las puertas y apagaban las luces empezaban a sonar los instrumentos y se veía ondear las manos de los fantasmas a través de las ventanas con forma de diamante. Cuando las luces se encendían (recordemos que era luz de gas que iba encendiéndose de forma no instantánea sino paulatina) William e Ira aparecían amarrados en sus respectivos lugares).

Durante dieciocho años los Davenport viajaron por Norte América y Europa dividiendo las aguas entre aquellos que creían que las manifestaciones eran sobrenaturales y los escépticos curiosos que deseaban verlos por el espéctaculo en sí o para intentar desenmascararlos. Un show que "salió" mal es contado por uno de sus más enfervorizados detractores: Robert Houdin, en "Magia y física recreativa".

Cuenta José Luis Calvo en su reseña que "Houdin, que les vio actuar, les reprocha el vender su representación (que elogia reiteradamente) como lo que no era en realidad: “Bajo el punto de vista de la explotación de su espectáculo tenían mucha razón, puesto que hasta la época de su desastre en la sala Herz, habían recogido mucho dinero. No era entonces, propiamente hablando, ni juegos de cuerdas ni toques de guitarras lo que se iba á ver: eran manifestaciones espiritistas, verdadero testimonio de hechos sobrenaturales é inexplicables, y era por esto solamente por lo que uno se decidía á dar veinticinco francos” (Pág. 178).

En el artículo titulado "Los Hermanos Davenport: religiosos practicantes, artistas de variedades o estafadores?" (Skeptical Inquirer, julio-agosto de 1999) Joe Nickell-directivo del CSI- cuenta que cuando Harry Houdini viajó a Australia, visitó la tumba de William y como la halló en mal estado hizo reparar la lápida y plantar flores . Luego, el mago se dirigió a Nueva York para entrevistar al hermano sobreviviente e "Ira compartió con él toda una vida de secretos", concluye de manera sugestiva el articulista .

Al revés que el ilusionista francés Robert Houdin , Harry Houdini en "A magician among the spirits"(1924) realiza una defensa de los controversiales hermanos. "Ira Davenport desconoció enfáticamente el poder espiritista en su conversación conmigo, afirmando repetidamente que él y su hermano nunca habían proclamado ser mediums o pretendieron que su trabajo fuera espiritista" y añadió :
" Ira admitió que nunca confesó la verdad a sus padres creyentes para no herir sus sentimientos" (!!!???) . El famoso escapista añadió en su libro el facsímil de una carta que le diera su entrevistado en la que éste aseguraba : " Nunca afirmamos en público que creyéramos en el espiritismo".

Cuesta creer que ése infatigable enemigo de los espiritistas los exculpara tan ingenuamente .

Quizás Houdini haya privilegiado el valor de esa declaración pública final y su admiración hacia los deslumbrantes ilusionistas , que al hecho de atender la verdad histórica, ... ¿ deslumbrado acaso por las revelaciones de los trucos y la amabilidad del anciano ? . Nickell - que exhuma varios documentos que desmienten la aseveración del sobreviviente de los Davenport , menciona que "Ira le habló como un mago a otro, revelando de que manera , él y su hermano se desataban ellos mismos de sus ligaduras para provocar los "efectos espiritistas" (Nickell, 1999) .

Nunca sabremos que pasó por la mente de Houdini. En todo caso, la opinión de Robert Houdin parece ser la acertada , contraria a la benévola visión del mago de los escapes. Esta impresión se incrementa cuando leemos en "Magician's Magic", del veterano mago Paul Curry: "En 1873 los Davenport decidieron retirarse a la serenidad de la vida privada y romper sus relaciones con los fantasmas. Así como había crecido su fama, también había aumentado la indignación de los magos al ver que los hermanos usaban los trucos, no para divertir sino para defraudar".

Houdini con Ira Davenport en Mayville, Nueva York


15.5.07

Percepción de los argentinos sobre la investigación científica

(Foto del film Le voyage dans la Lune de Georges Melies)


En la sede de la Secretaría de Ciencia y Tecnología (SECYT) fueron presentados los resultados de la Segunda Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia desarrollada por el Programa del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (ONCTIP) de la SECYT (La primera había sido aplicada en 2003 y sus resultados pueden vistos aquí ) .

La nueva encuesta se realizó en noviembre de 2006 , de forma domiciliaria a personas de 21 ciudades del país ( una muestra nacional aleatoria estadísticamente significativa de la región urbana, estratificada por región , sexo y edad ) .

El informe completo puede consultarse aquí (documento pdf)

11.5.07

Sobre el "Anti"- Libro Negro del Psicoanálisis


Carta astral de Sigmund Freud
obtenida de www.astrotheme.fr

En una entrada anterior hice referencia a "El libro negro del psicoanálisis"publicado recientemente en español , que ha puesto a los psicoanalistas al borde del ataque de nervios (especialmente en Francia, ya que en la Argentina la carácterística soberbia de los herederos de Freud- Lacan , les hace repetir los clichés acostumbrados y persistir con su sagrado Dogma sin más) .

Por lo menos el yerno de Jacques Lacan (Jacques-Allain Miller) se ha tomado el trabajo de editar una compilación de artículos con el título "El anti libro negro del psicoanálisis" que es presentada como una "réplica" al primero. Pero en realidad, la mayoría son reciclados de las exposiciones presentadas en el Foro anti Terapia Cognitivo Conductual (TCC) auspiciada por la "Escuela de la Causa Freudiana", (ver Anexos*) en abril de 2005 y que -de hecho- mencionan sólo a algunos autores responsables del Libro negro (en realidad, son cuarenta) .

Catherine Meyer, Mikkel Borch-Jacobsen, Jean Cottraux, Didier Pleux y Jacques Van Rillaer opinan sobre L’Anti-Livre Noir de la psychanalyse.
(Traducido del francés del texto publicado en www.pseudo-sciences.org/)

El Libro Negro del psicoanálisis, aparecido en septiembre de 2005, se presentaba como el balance crítico de un siglo de freudismo. Cuarenta historiadores, filósofos, epistemólogos, psiquiatras, psicólogos y pacientes de diez nacionalidades diferentes ponían allí cuatro cuestiones fundamentales:

1. ¿ Dijo Freud la verdad sobre sus descubrimientos y curaciones?

2. ¿ Es el psicoanálisis es un método psicoterapéutico y si es así, cual es su eficacia comparada con otros métodos?

3. ¿ Las pretensiones del psicoanálisis que elabora una teoría universal del psiquismo son legítimas?

4. ¿ Por qué tal diferencia entra la hegemonía del psicoanálisis en Francia y su decadencia en el mundo?

El Antilibro Negro del psicoanálisis, aparecido en febrero de 2006 bajo la dirección de Jacques-Alain Miller, se presenta, en cuanto a él, como una "réplica" colectiva de los psicoanalistas al Libro Negro, del que incluso llega hasta imitar la cubierta. Basta sin embargo con hojear el contenido para darse cuenta que hay engaño sobre la mercancía que se ofrece . Este Antilibro no es de ninguna manera una respuesta al Libro Negro. La gran mayoría de los 47 textos que figuran son allí sólo un reciclaje de las exposiciones presentadas en "Forum Anti-TCC" que se realizó en Méridien-Montparnasse bajo los auspicios de la Escuela de la Causa Freudiana, el 9 de abril de 2005, es decir 5 meses ANTES DE la aparición del Libro Negro del Psicoanálisis [1]. Mediremos la envergadura de la exageración observando que el Libro negro no es citado casi jamás: dejando de lado el prefacio de J.A. Miller, es evocado sólo en dos textos [Anexo 2]

¿ De qué se trata? En realidad, de una carga violenta primero contra el INSERM (Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica de Francia) , juzgado culpable de la primera evaluación, en Francia, de tres formas de psicoterapia y los resultados desfavorables para el psicoanálisis, luego contra la Terapia Cognitivo Conductual (TCC) , y por fin contra los psicoanalistas de la Asociación Psicoanalítica Internacional (API), opuesta a la Asociación Lacaniana) que habían intentado empezar un diálogo con los psicoterapeutas TCC, aceptando el principio de valoraciones comparativas de las diversas psicoterapias, las evaluaciones reclamadas por los pacientes y sus asociaciones.

Este debate entre los psicoanalistas y los TCC respecto a cotejar los cuidados es importante, legítimo, y va a proseguirse. Está sin embargo lejos de agotar el debate mucho más global que abrió el Libro Negro respecto al psicoanálisis. ¿ Hace falta recordar que sobre los 40 autores del Libro Negro, sólo nueve son TCCs, y hace falta recordar que muchas otras corrientes de psicoterapia están representadas allí (terapias familiares, interpersonales y humanistas, etnopsiquiatría) ? ¿ Hay que recordar las centenares de páginas que son dedicadas a la crítica histórica, epistemológica, sociológica o clínica del psicoanálisis?

¿ Dónde está entonces la réplica” anunciada por el Antilibro?

1. Nada sobre los descubrimientos múltiples y convergentes de los historiadores acerca de la manipulación por Freud de sus "historiales clínicos", así como de la historia de sus "descubrimientos ”. Dada la amplitud del desafío propuesto por la crítica histórica, este silencio simplemente es sorprendente.

2. Ninguna palabra sobre los fracasos terapéuticos de Freud y de sus discípulos, ni sobre la incapacidad probada del psicoanálisis que trata la esquizofrenia, los trastornos bipolares, las fobias, las obsesiones compulsivas, el estrés post-traumático, la depresión, el autismo infantil, la toxicomanía, y tantos otras afecciones.

3. No existe la menor tentativa de responder a las críticas epistemológicas sobre la irrefutabilidad de las tesis psicoanalíticas, ni sobre el carácter especulativo o filosófico de las doctrinas de Freud y de Lacan, sobre la maleabilidad de estas "teorías camaléonicas ”y sobre la contaminación de los datos clínicos por la sugestión o el condicionamiemento .

4. La negativa de la "excepción francesa" es también sintomática. ¿ Es normal que el psicoanálisis sea un pensamiento único en la enseñanza, entre los trabajadores sociales y, aún a menudo, en los medios de comunicación (por ej: las tesis doltoianas -de Francoise Dolto- para la educación) ? ¿ Sabemos que más de la mitad de las facultades de psicología enseña sólo el método psicoterapéutico del psicoanálisis? ¿ Los pacientes saben siempre que hay otras formas de psicoterapia alternativas al diván costoso y que algunos lugares proponen de hecho sólo un psicoánalisis enmascarado ” (CMPP, Centros de Guidance)?

Por fin, no hay ni una alusión a los reproches dirigidos a Freud y a un buen número de psicoanalistas por sus posiciones sistemáticamente retrógradas sobre la sexualidad y la psicología de la mujer , la masturbación, la homosexualidad y la autoridad paterna.

¿ No tienen nada que decir los psicoanalistas de la Escuela de la Causa Freudiana sobre todos estos sujetos? ¿ Admiten entonces implícitamente la validez de las críticas del Libro Negro? De hecho, después de la lectura de su Antilibro, estrictamente no se sabe nada sobre eso.

El Libro Negro invita al debate, el Antilibro lo evita. El Libro Negro llama a la controversia, el Antilibro se complace con la parodia y los ataques ad hominem. El Libro Negro se dirige al público en una lengua comprensible para todos, en el Antilibro los lacanianos hablan en lacaniano: ¿ cuál es el interés?

Esperamos aún al verdadero Antilibro Negro del psicoanálisis, en el que los psicoanalistas (todas la escuelas comprendidas) , sepan mostrarse por fin a la altura del desafío global que les es dirigido. El guante todavía no ha sido recogido.

Catherine Meyer, Mikkel Borch-Jacobsen, Jean Cottraux, Didier Pleux y Jacques Van Rillaer

*Anexos:

FORO ANTI-TCC DEL 9 DE ABRIL de 2005
14hs-19hs sin pausas, en Méridien-Montparnasse

PROGRAMA del Foro auspiciado por la Escuela de la Causa Freudiana:

Las intervenciones que seguirán la primer secuencia serán necesariamente breves. Los textos íntegros aparecerán en el número siguiente de la revista La Causa freudiana (Christina Alberti, redactora en jefe ).

Jacques-Alain Miller: bienvenida a cargo de Lilia Mahjoub

1 - Primera secuencia

Catherine Clément, Aperturadel Foro :Alain Abelhauser, Discurso de Bréchot Gérard Miller, Diáloga con el público.

2 - El Inserm y sus peritajes colectivos

Jean-Claude Maleval, "Después del informe de Inserm" (1) Pierre Sidon, "Después del informe de Inserm" (2) Sofía Bialek, Antes del informe de Inserm Catherine Lazarus-Matet, "El informe de Inserm" (1) Agnès Aflalo, "El informe de Inserm" (2)

3 - La TCC

Francisco Leguil, "Las preguntas y los cuestionarios" Carole Dewambrechies-La Sagna, "La clínica del Dr. Cottraux "Philippe La Sagna, "El TCC y las sectas" Catherine Lacaze-Paule, "El TCC" con el Dr. Pangless Valérie Pérat-Guillot, "DSM IV-TCC-Psicocirugía" Éric Lorenzo, La TCC virtualizada.

4 - De Europa

Italia. Maurizio Mazzotti, "El TCC en las instituciones" Bélgica. Philippe Hellebois, "La ira hilarante de Rillaer Grèce". Nassia Linardou-Blanchet, "América tan próxima, tan lejana" España. Manuel Fernandez-Blanco, "Normo-praxis y burocracia el Reino Unido. Intervención"

5 - Medios de comunicación

Dominique Lorenzo, El TOC en The Aviator " Pose-Paule Vinciguerra, "Lectura de la revista Psicologías" Marlène Belilos, "El buen doctor Menieur" Francisca Labridy, "Deportistas bajo influencia"

6 - Caso TCC

Esthela Solano-Suarez, "Las desgracias de Roberta Mónica Amirault", "Un caso verdaderamente muy original" Elena Bonnaud, "El testimonio de Clara Verónica ", "Palabras de niños bajo la influencia de la TCC"

7 - Síntoma TCC

Juan Pedro Klotz, "Ocuparse del síntoma" Pierre Stréliski, " Walden 2 no es una novela" Yasmine Grasser, "La Fundación Skinner" Alexandre Stevens, "Un ensayo de Teacch Christiane Alberti", "Una retórica y una práctica de enseñanza "Pascal Pernot, El pato, los caniches y el venado Juan Pedro Rouillon, "Culpabilidad y adiestramiento "(sobre el autismo) Anne-Marie Lemercier, « Los éxitos de la terapia breve », de Fisch y Schlanger

8 - La TCC delante del psicoanálisis

Hervé Castanet, "Una ciencia oficial" Marga Karz-Mendelenko, La incitación al homicidio del sujeto Elena Deltombe, "La TCC, crimen contra el inconsciente" Herberto Wachsberger, "El psicoanálisis en competición con TCC" Marie-Claude Sureau, "Una lección luminosa de Lacan" Marie-Hélène Brousse, "Por qué el psicoanálisis tiene las cualidades requeridas"



(1)Para el programa de este foro, ver el documento en anexo. Compararemos con interés la lista de las intervenciones de este foro con el índice del Antilibro.

(2) Sobre las 295 notas al pie de la páginas, El Libro Negro del psicoanálisis es citado sólo 4 veces (páginas 153, 258, 272 y 275), lo que representa apenas el 1,3 % de las referencias.


9.5.07

Houdini, el esceptico VI : Los "miembros fantasma" de la familia Houdini

(Foto gentileza de www.houdinitribute.com)

Frente a la tumba podemos observar a Theodore (el más conocido de los hermanos de Houdini) y Bess (la esposa del escapista) .
Los descendientes de uno y otro están enfrentados con respecto al asunto de la exhumación del cadáver solicitada por el nieto de Theo (George Hardeen).

Jeffrey Blood (sobrino nieto de Bess) dirigió al Houdini Museum una durísima declaración .
"Es nuestra firme creencia que Bess jamás hubiera aprobado la exhumación. La familia cree que probablemente esto se hace para promover las ventas de un reciente libro sobre Harry Houdini que sostiene la idea de que pudo haber sido asesinado." Y agrega "La familia Houdini quiere honrar el nombre de Houdini y no usarlo para el sensacionalismo que no le hace honor".

La carta de Blood no se detiene con éstas apreciaciones (pertinentes) pues prosigue con consideraciones (no tan pertinentes) acerca de la ausencia de los descendientes de Theo en los actos de homenaje a la memoria de Houdini, la pertenencia de sus parientes cercanos a la Asociación Americana de Magos y cosas por el estilo. Parece ser que que unos y otros no se han llevado bien desde hace mucho (Bess está enterrada en un cementerio católico y Harry y familia Weiss en uno judío, pese a que ambos manifestaban el deseo de estar uno junto al otro) .

El señor Hardeen replicó que, aunque los Blood no son de la misma sangre (¡vaya paradoja!) y por eso no tienen derechos legales para hacer reclamo alguno por la exhumación que pide , conversará con ellos aunque no cambiará de propósito.

Todos ellos hablan en nombre de la "familia Houdini". Lo cierto es que Houdini era un nombre de fantasía. Al igual que los fantasmas, la "familia Houdini" no existe.

7.5.07

Houdini, el escéptico V: La Biblia del experto cazafantasmas


(Edición original de 1924 -Gentileza de http://www.bid-on-magic.com/)

Tabla de contenidos:

Cap.1 The Founders of Modern Spiritualism

Cap.2 The Davenport Brothers

Cap.3 Daniel Dunglas Home

Cap.4 Palladino

Cap.5 Ann O'Delia Diss Debar

Cap.6 Dr. Slade and His Spirits Slates

Cap.7 Slate Writing and Other Methods

Cap.8 Spirit Photography

Cap.9 Sir Arthur Conan Doyle

Cap.10 Why Ectoplasm

Cap.11 By-products of Spiritualism

Cap.12 Investigations, Wise and Otherwise

Cap 13. How Mediums Obtain Information

Cap.14 What You Must Believe To Be A Spiritualist

Cap. 15 Magicians as Detectors of Fraud

Conclusion

... es Palabra de Houdini

Aunque H.H. escribió éste libro con la seria intención de que fuera su legado contra el espiritismo, lo cierto es que fue criticado no sólo por los crédulos (lo que era de esperarse) sino también por los detractores del espiritismo debido a su desordenada estructura, lagunas (e incluso) errores de información ( Hutchinson, Daniel: 'Spirits, Flim-Flam, and Exposé: A Tumultuous Relationship of Spiritualism and Harry Houdini') .

Por cierto, no se constituyó en la obra de referencia que hubiera deseado su autor (La ocupación que informó cuando ingresó al Grace Hospital de Detroit fue la de "escritor"y así consta en su acta de defunción) . Demostró ser , como desmitificador, infinitamente más eficaz en los hechos que en sus escritos.


30.4.07

Web del CFI/Argentina

Se ha puesto en funcionamiento la web (en construcción) del Center For Inquiry/Argentina cuyo director es Alejandro Borgo , en http://www.cfiargentina.org/ .

Además de una explicación de la naturaleza y objetivos del Centro , en la home page podemos hallar enlaces a la Declaración de la Federación Humanista Iberoamericana creada durante el Segundo Congreso sobre Pensamiento Crítico realizado en Lima en 2006 y a la web de la Revista PENSAR (la publicación en español del CSI , Committee for Skeptical Inquiry ) .

En la sección "archivos" se transcriben los mensajes de apertura del Primer Congreso Iberoamericano de Pensamiento Crítico que se realizó en Buenos Aires en 2005, enviados por Paul Kurtz, presidente del CFI, Center for Inquiry y por el epistemólogo Mario Bunge .

Felicitaciones para los responsables del ambicioso proyecto que -nos consta- poseen una capacidad emprendedora digna de toda nuestra admiración :-)

18.4.07

Lacan o la virtud de una estafa que no es cualquier estafa

Portada de un comic de 1955
Gentileza de journal.davidbyrne.com

"Nuestra práctica es una estafa, fanfarronear, hacer pestañear a la gente, deslumbrarla con palabras rebuscadas, es lo que habitualmente llamamos "rebuscado". (...) Desde el punto de vista ético, es insostenible nuestra profesión; es por eso que me enferma , porque tengo un superyó como todo el mundo."

Jacques Lacan se refirió con esos términos a la práctica psicoanalítica el 26 de febrero de 1977 en una conferencia que dictó en Bruselas y fue publicada por Le Nouvel Observateur, Nº 880, p.88 según atestigua en sus paginas 62 y 108"El libro negro del psicoanálisis" que hace poco salió a la venta en idioma español.

Cualquier psicoanalista podrá -seguramente- decir que "no es lo que parece", por eso el mismo Lacan se extendió sobre la cuestión en su seminario Nº XXIV "L'insu qui sait de l'une bevue s'aile a mourré":
"Pienso que, si ustedes fueron informados según los belgas , les llegó a sus oídos que yo hablé del psicoanálisis que podría ser una estafa. (...) El psicoanálisis puede ser una estafa, pero no es cualquier estafa: es una estafa que acierta con relación a lo que es el significante, o sea, algo muy especial, que provoca efectos de sentido" (publicado en "Ornicar?, Bulletin periodique du champ freudien" , "L'Escroquerie psychanalytique", 17.1979,1,p.8.)

Está de más decir que vender una casa que no fuera la mía provocaría también "efectos de sentido" al que la compre creyendo que soy el propietario, pero lo verdaderamente subyugante es que "el psicoanálisis sea una estafa que acierta con relación a lo que es el significante".

No es una estafa cualquiera, claro.

Si tenemos en cuenta que Lacan asegura que un significante es lo que representa a un sujeto para otro significante, aún quedaría por dilucidar si el significante "estafa" representa a un sujeto para cual otro significante, n'est pas?

10.4.07

Houdini, el escéptico IV: Exhumarán el cadáver de Houdini


(La tumba de Houdini en el cementerio judío Machpelah, en Queens, Nueva York- Foto de David Medd)


Tal como aparece en ésta nota de "El País", los descendientes de Erich Weiss (más conocido como Harry Houdini: "Harry" por Harry Kellar y Houdin(i) -"como Houdin"- por Robert Houdin) , han decidido tomarse en serio el best seller de 2006 The Secret Life of Houdini, de William Kalush y Larry Sloman que sugiere que el escapista de origen húngaro fue en realidad envenenado por un siniestro grupo de espiritistas denominado "Los espiritualistas" del cual formaba parte su ex-amigo Arthur Conan Doyle.

El libro asegura además que fue espía del gobierno norteamericano y de Scotland Yard y que- a cambio de eso- éstos fogonearon su carrera artística, Para ello se basan en lo que dice el diario de un espía británico: William Melville.

Lamentablemente no he tenido acceso al ejemplar, pero quisiera creer que existe documentación extraordinaria que han desconocido hasta ahora todos los biógrafos serios del mago del escapismo y que no se trata de otra maniobra publicitaria (los forenses contratatados al efecto parecen ser bastante mediáticos ...y controvertidos) por lo que soy escéptico sobre los resultados que se pudieran obtener si no fueran analizados por profesionales que garanticen total seriedad en los procedimientos.

Para empezar, no es cierto que en el certificado de defunción figure que el apéndice gangrenado estuviera "a la izquierda" del abdomen como se puede apreciar claramente aquí.

Las sospechas de una confabulación para matar a Houdini se mantuvieron ya desde el comienzo debido a varias razones:

a) por su cruzada feroz contra los mediums espiritistas.

b) porque que es muy raro que se produzca una apendicitis por traumatismo , es decir: causada por los famosos puñetazos del estudiante de la Universidad Mac Gill: Jocelyn Gordon Whitehead (en otra entrada veremos que los puñetazos produjeron la rotura del apéndice pero la causa de la muerte fue una peritonitis derivada de la infección generalizada al no ser tratado el cuadro a tiempo. Recordemos que corría el año de 1926 y la medicina actuaba aún sin antibióticos. Desgraciadamente, su negativa a ser hospitalizado fue el desencadenante de su deceso) .

c) La doble indemnización que cobró la esposa de Weiss por "muerte accidental".
Es cierto que no hubo autopsia , pero ¿era necesaria después de la intervencion quirúrgica a que fue sometido y de las conclusiones que obtuvieron allí los cirujanos, presentadas en los correspondientes informes? ¿No hubiera sido lógico que la compañía aseguradora exigiera autopsia si hubiera tenido alguna duda sobre la causa de la muerte? Pienso que sí. Quizás fue un hecho poco claro, pero de ahí a tomarlo como certeza de que "se quisieran ocultar evidencias de la causa del fallecimiento" hay un largo trecho.

d) Es verdad, aparentemente, que en el hospital se le aplicó un suero experimental como afirma el libro, pero ello fue cuando ya su condición era desesperante , luego de la operación y a poco de morir. Lejos de "querer envenenarlo", pienso que los médicos hacían esfuerzos desesperados por salvarlo. Lamentablemente no he podido encontrar especificaciones sobre la naturaleza del suero aunque sí de las impresiones del médico que lo acompañó en este proceso final.

d) Está archiprobado que la enfermedad que desarrolló Bess (su esposa) poco antes del encuentro trágico con Whitehead- diagnosticada entonces como "envenenamiento por tomaína" - fue en realidad un error diagnóstico conceptual derivado de los escasos conocimientos médicos de la época. Tomaína es un término genérico para aludir a los productos que resultan de la putrefacción de las materias albuminoideas animales o vegetales . En un mensaje a la lista "escépticos", Miguel Martínez Estremera ha apostillado "que , efectivamente, el término "tomaína" ya no se usa actualmente, porque estaba en boga cuando no se conocía bien la actividad toxi -infecciosa microbiológica: es como decir, "efluvio" o "aire mefítico", un término sin valor científico actual."

Y una intoxicación bacteriana es algo muy diferente a un "envenenamiento".

e) La muerte que ocurrió en Halloween (31 de octubre) despertó la imaginación de los medios y de los que querían alimentar el mito de Houdini.

Nadie duda del derecho de los familiares a conocer la verdad. Veremos cuales serán los resultados finales de los peritajes forenses (siempre que sean fidedignos, claro) .
¿Será éste el caso?. Permítanme tener mis dudas por el momento.